lunes, 24 de octubre de 2011

IX

.
la misma mano
acertando el equilibrio
desfasando
                    tiempo
                    espacio

devolviéndonos el pálpito
que nos arrima
un poco más
a la tierra

y encontrándonos
a orillas de ese ancho riesgo
                            que es amar
.
.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Cruzar el riesgo infinito, tal vez lograr el puerto.

Saludos muchos.

Noelia Palma dijo...

es ancho como el mar?

El Joven llamado Cuervo dijo...

Ancho riesgo, anchísimo...

Marina Cecilia dijo...

Cara y envés de la mano que nos acerca y nos aleja:
"devolviéndonos el pálpito
que nos arrima
un poco más
a la tierra"

qué bueno leerte Leo, te dejo un fuerte abrazo y me voy con tu poesía.

Nueva Luna dijo...

Ese ancho riesgo es divino...y nos atrapa cada día en la intensa lucha de ser felices. Bsos Leo, estoy casi con un pie en Machu Pichu! Deseame suerte! Prometo traer buena energía para esparcir por estas tierras!

Anónimo dijo...

y fijate que no es tan ancho, para los que saben remar bien.

Hermoso, hermoso, hermoso.