miércoles, 19 de octubre de 2011

III

.
aquí
en esta ciudad
los alambres me tensan la soledad

y por mucho que me empeño
en deshacer la lejana certidumbre
                          esa mujer me tiembla en la lluvia
                          que me anuda los huesos

y por un momento
sólo por un momento
quisiera no ser el extraño hombre
que mira por la ventana de un hotel
cómo la luna es devorada
                                           por los cerros del oeste



                                                               La Paz, primavera de 2010.

9 comentarios:

Noelia Palma dijo...

te juro que veo lo que me estás contando, mi Leo...
TQM

Helenaconh dijo...

la lluvia ata nudo insalvables

Mercedes Vendramini dijo...

Leo, tus poemas son más que excelentes!!!!
Tengo que visitarte más seguido! Esta tarde, leerte, ha dejado mi "soledad menos tensa" ... tu palabra llegó a hacerme compañía.

Cariños.

El Joven llamado Cuervo dijo...

Y de todas formas, tenés una perspectiva maravillosa.

Cinzia Procopio dijo...

Eres un poeta grande! Aquí estoy, tratando de enmendar una ausencia no voluntaria, pero ausencia al fin.

Te abrazo, ya nos pondremos al día.

Maritza dijo...

"y por un momento
sólo por un momento" me abstraigo del día para acercarme a tu poesía serena, porque así la siento; tu poesía trae descanso a mi alma.

Abrazos,Leo.

Jorge Ampuero dijo...

Poema de espacios emocionales que rebotan por dentro y por fuera.

Saludos.

noe dijo...

Lo he visto, a ese extraño hombre. A través de tus palabras.
Es más, lo he sentido cerca, observando.

...jebumarï... dijo...

hermosoo :)
el hotel y la ventana . . siii

ciudad pura ciudad


pura ciudad pura

sip;un beso