miércoles, 26 de octubre de 2011

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sin mi enorme barba
bajo el agua

sin las hormigas tercas
andándome en la espalda

sin el humo inquieto
dibujándome el rostro

así
superfluo

elevo mi vista
en una ciudad ausente
que no cabe en sí misma

y a mí me late todo el cuerpo



                                                      Entresábanas, Madrid, mayo de 2009.
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11 comentarios:

Maritza dijo...

Que siga latiendo! A pesar de todo lo ausente.

Besos!

Anónimo dijo...

Sobre el agua, roja la barba. Verde el traje

Saludos.

Acuarela dijo...

A veces la nada también produce latidos...

R dijo...

Me declaro fan.

Saludos

Juan Ojeda dijo...

El vacío también sabe mostrar sus venas al instante sensible a sus singulares latidos.

Bellísimos versos, un fuerte abrazo.

noe dijo...

Ay de las hormigas que incansables transitan...

Eme dijo...

Extrañare de seguro esa barba, pues me parecen encantadoras*


besosdulces*

Nueva Luna dijo...

Las hormigas tercas que no andan por tu espalda...volverán, no podrán perderse tu integridad...

Anónimo dijo...

Qué maravilla.Olvidemos el contendio en si ( que no es menor , ni mucho menos), pero concentrémonos en la esencia de este texto. Cierre los ojos y déjese llevar por los sentidos
¿ Lo huele, lo escucha, puede saborearlo, siente esa sensación en la piel? Bien, entonces está leyendo correctamente.

bESO

Mariposa dijo...

Y de la nada, del vacio, muchas veces surge todo... Besos Leo!

tina dijo...

pum pum pum ese latido siempre presente. besos