domingo, 28 de agosto de 2011

Coincidencias


                             La muchacha ocupa el rincón que da a la puerta de la calle Urquiza. El muchacho el opuesto de Florida. Ambos se miran, se piensan. Y hay un instante, pequeño, diminuto, que los dos ignorarán siempre, en el que el amor (el verdadero amor) es posible. Y sucede justo antes de que los dos vuelvan a ser el solitario abogado repleto de papeles que camina solo por la recova en un día de lluvia, y la profesora de literatura francesa que piensa que el mundo es una extensión del tiempo perdido de Proust, mientras estira el brazo para tomar un taxi.



A la profesora de literatura francesa.

37 comentarios:

Luna dijo...

Ese instante que se retrasa y quiere ser eterno. Pero no. Pasa y pasamos.

Saludotes , Leíto.

Noelia Palma dijo...

la re puta madre, Leo!

Gabriel Martínez dijo...

las profesoras de frances siempre tienen peligro...

Cinzia Procopio dijo...

Mi querido Leo, lo he leído tres veces, se me acumulan las palabras y los dedos se entumecen. Ahora sólo puedo decir: hermoso!.

Te mando un abrazo tan gran como este continente, y un beso.

EMMAGUNST dijo...

y porque m...no se pueden dar cuenta del momento preciado????


(jajajaa el comentario de Noe!!!)

Leo Mercado dijo...

Algún día, Luna, tendremos que quedarnos....
Besos.

Leo Mercado dijo...

...que lo parió, Noe!

Leo Mercado dijo...

Sí, Gaby, he comprobado que tiene que ver con la pronunciación de las "r".
Un abrazo.

Leo Mercado dijo...

Cinzia: nunca había recibido un abrazo continental, jajajaja.
Gracias por eso.
Gracias por la lectura.
Gracias por la visita.
Besos.

Leo Mercado dijo...

Miriam: No sé.... Quizá porque las exigencias de sus respectivos guiones los llevan a conservar sus soledades. O porque las mejores historias de amor son las que cuestan más.


PD: Aquí se puede decir mierda con total libertad.
PD: Noe está mal de la cabeza. Por eso es una gran escritora y amiga. Y por eso uno la quiere mucho.

Mayte Piera dijo...

Si se miran y se piensan no es posible que lo ignoren...
Otra cosa es otra cosa... Si el guión los convierte en seres solitarios sabiendo lo que saben, yo sí lo digo: Mierda

Un beso grande. Me encanta tu trabajo.

Leo Mercado dijo...

Pero, Mayte, lo bueno del caso es que siempre queda lugar para la improvisación. No?
Besdo grandote hasta allá.

Mayte Piera dijo...

Espero que así sea. Todo depende de lo estricto del guión...

Me llegó el beso.

Leo Mercado dijo...

Bueno, vos viste que los guiones, en realidad, nunca son lo suficientemente rígidos como para no ser violentados de repente por un minúsculo (aunque trascendental) hecho que permita barajar y dar de nuevo.
Me alegro.

Ananda Nilayán dijo...

Sus razones tendrán para no dar el paso. Lo mismo prefieren pensarse y soñarse a vivirse.

Leo, por fin pude entrar a tu blog.

Besos

Leo Mercado dijo...

Vero!!! Ignoro que confabulación extraña de objetos inanimados te imposibilitaba entrar aquí.
Me alegra que sortearas el escollo.
Besos.

Juan Ojeda dijo...

No pocas veces he sentido esos instantes,
como los mísiles en Cuba en el 62, pero con gusto a mate y acá/

Sentir la inminencia, la posibilidad de algo inmenso, quizás ocurra cada segundo, a veces lo notamos.

Me encantó la entrada, Abrazo.

San dijo...

Maravillosas coincidencias. Miradas que se cruzan entrelazando almas.
¿Quien puede saber que lo que el destino depara?
Un beso.

Leo Mercado dijo...

Coincido Juan: la sensación de inminencia es, más o menos, indescriptible.
Un abrazo.

Leo Mercado dijo...

Nadie, San. De ahí lo fantástico de estar vivo.
Un abrazo grande.

val dijo...

Simplemente es genial!!!!
Me encanto leo.
Besos y buen domingo.

Maritza dijo...

Tu texto es como este día de lluvia y sus nubes grises, un pequeño claro de luz pero se vuelve a nublar completamente, y la tierra se humedece...
Y el invierno...

Abrazos miles.

Cecy dijo...

Bueno, hace que aparezca algún demonio, o ángel, o lo que te plazca y que se crucen mas allá de abogado solitario y la profe...
Yo le pongo una ficha.

Un beso!

Leo Mercado dijo...

Gracias Val.
Beso grande.

Leo Mercado dijo...

Al menos la tierra se humedece, Maritza. Y el invierno.... Bueno, al menos aquí, ha comenzado a plegar su red.
Besos.

Leo Mercado dijo...

Se cruzan, Cecy, y mucho más incluso.
Sucede que esta es sólo la primera parte de la historia.
Besos.

Roxana Torres Neira dijo...

Ese fino hilo que muchas veces destrozamos con un sólo paso.
Tu manera de decir es exquisita, Leo.
Besos.

Maritza dijo...

Mira que lo que te dije es positivo! ;)

A mi me gusta el invierno.

Besos,amigo.

Leo Mercado dijo...

Gracias Rox. Y cuanto me alegra saberlo.
Un beso.

Leo Mercado dijo...

En serio Maritza? Bueno, el invierno en el mar es otra cosa.
Aquí, es cruento; asi que cuanto más rápido llega y se va, mejor.
Otro beso.

Susan Urich dijo...

Tengo un amigo, llamado... bueno, mejor no le pongamos nombres. El caso es que mi amigo se deja crecer pájaros en la barba y tiene un maletín negro. Si abres el maletín encontrarás cosas que parecen artefactos simples: una pinza, aguja, hilo, una botellita con alguna sustancia roja, similar a la sangre, una lupa y el polvo de quiénsabecuántossiglos encima, dentro, debajo. El caso es que estos artefactos, o no, los artefactos no, sino su manera de usarlos, hace surgir el contorno de una realidad oculta detrás de las cosas, de los gestos, de la gente, su soledad, y su hambre, de su amorcandado, del hueco en el bolsillo por el que vamos dejando caer las monedas tibias, sin saberlo. El asunto es que cada vez que entro al blog de mi amigo y me brinda un café o una copa de vino, siempre sonriente con su cara de hdp que tiene y sus lentes y su barba, me siento al lado de su maletín negro, y escucho esas voces mientras él se saca los poemas de la boca como si fueran pelusas, como si fuera tan fácil, conejitos como el hombre de carta a una señorita en París que es profesora de literatura francesa.

Leo Mercado dijo...

Ayyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy.
No, no, no. Susan Urich. No soy digno de semejantes palabras.
Gracias, gracias, gracias, amiga querida.

Nueva Luna dijo...

Hay!!!ese instante en el cual se perdió la felicidad, sabiendo... no!!! Por qué uno toma esas decisiones a veces sumergiéndote en la miseria. Buenísimo, me encanta leerte! Bsos

Leo Mercado dijo...

Y bueh, N.L. Qué le vamos a hacer.....
Besos.

El Joven llamado Cuervo dijo...

Un escalofrío particular.

Leo Mercado dijo...

De partículas, sí.
Abrazo, Joven.

LIdia Fernandez dijo...

Me encantó. Todavía hoy pienso en aquellos ojos que se cruzaron hace veinte años con los míos y se descruzaron para seguir mirando , cada uno, otra posibilidad.
besos