lunes, 27 de junio de 2011

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cinco marcas
en un libro ajeno
                              ahora propio

la felicidad
aquí
son esas cinco marcas
de un lápiz
que tu mano sostuvo
e imprimió en el libro
.
.

18 comentarios:

Luna dijo...

Esa mano dejó huellas en algo más que un libro...

Una belleza, Leo.

(Lo de ya sabés qué, pienso que tas buenito...)

Leo Mercado dijo...

Gracias Luna, por tus palabras....
Besotes...

Noelia Palma dijo...

lo ajeno siempre es propio, Leo...
te abrazo mucho!

Elena Lechuga dijo...

Si es que la felicidad está hecha de pequeñas cosas ;P

Maritza dijo...

Cuántos detalles se nos quedan pegados a la retina del corazón... esas 5 marcas de un lápiz, por ejemplo, valen más que cualquier cosa que el mundo adore.

Muy hermoso,amigo.

Besos, desde el otro lado de la cordillera!

Mariposa dijo...

cinco marcas en el libro, una huella en el corazón. Me encantó, como siempre lo que lo que leo por acá es lindo! ;)

Ananda Nilayán dijo...

A veces estos pequeños detalles se vuelven un mundo para el corazón.
Muy bello Leo, una delicia.

Besitos

Leo Mercado dijo...

Claro Noe, menos la mujer del prójimo...
JUAAAAAAAAAAAAAAAA.
Besos, amiga.

Leo Mercado dijo...

No te niegues, rulienta, y abrí los ojos.
Dentro de la pantufla o del cajón, junto al libre incompleto o el pijama a rayas. Ahí, la felicidad está ahí...

Leo Mercado dijo...

Gracias Maritza por tus palabras.
Un beso enorme.

Leo Mercado dijo...

Mariposa: sos muy dulce.
Gracias por venir siempre.
Besos.

Leo Mercado dijo...

Un mundo, un mundo increible, Vero...
Besos.

Susan Urich dijo...

Bueno, no quiero venir a redundar. Que sepas que te leo, no con la frecuencia de siempre estos últimos días, pero sí con el mismo entusiasmo. Un abrazo grande muy grande.

Leo Mercado dijo...

Abrazos, amiga marciana.

Tuky dijo...

a veces corto tus poemas y me los trago como quien come una cucharita de azùcar:
"la felicidad
aquí
son esas cinco marcas
de un lápiz"
esos son los màs ricos :)

Un abrazo.

Leo Mercado dijo...

Jajajajajajajajaja.
Me resulta icreible que un ogro como yo, hosco y malhumorado, pueda proporcionar dulzura.
Me niego.
Besos Tuky, por el intento. Y gracias.

LIdia Fernandez dijo...

Me gusta mucho cómo se traslada esa nostalgia a un presente también, a su manera, feliz
Beso

Leo Mercado dijo...

El presente es lo único que tenemos, Lidia; si no es un presente felíz, para qué estamos aquí?
Hay que apelar a la felicidad de las pequeñas cosas.
Besos.