miércoles, 4 de mayo de 2011

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La mujer señala el constructo, vociferando. Establece la normativa con aire de sargento del ejército. Describe una a una las penas. Amenaza. Y hasta frunce el ceño, en un gesto desafiante*.















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*Lo que yo veo, sin embargo, es su cuerpo desnudo. Veo el ángulo que proyectan sus hombros, la dulzura de su cuello, la suculenta sed de sus labios. Veo sus pechos (lo único desafiante aquí), el deseo latente en su discurso.

 
 
(De "Las tramas de la noche", 2011).

18 comentarios:

Anónimo dijo...

Puedo morir por ese * ???

Yo.

Leo Mercado dijo...

Depende de quién es yo.

Noe Palma dijo...

Leo!!!

te sonrío!

Luna dijo...

Entonces me suicido literariamente.

Otra vez Yo.

Julio Díaz-Escamilla dijo...

Así interpuestas: Realidad y "visión autoral", ¡todo perfecto!
Un abrazo.

Ananda Nilayán dijo...

Leo, qué original eres.
La mujer sargento estampada contra la delicadeza amorosa de un corazón bello.
No digo más, jajaja, me ruborizaría y hay una reputación de mujer dura que mantener jajaja

Besos

Maritza dijo...

Me encanta todo lo escrito después del *

...

Felicidades por todo tu texto, Leo!
Abrazos.

Leo Mercado dijo...

Mejor, Noe, mejor....
Besotes.

Leo Mercado dijo...

Nooooo Lunaaaa!!!
No te suicides, en ninguna de sus formas y/o posibilidades...
Besotes.

Leo Mercado dijo...

Gracias Julio!
Abrazo.

Leo Mercado dijo...

Ruborizate nomás, vero, que estamos entre amigos. Jajajaja.
Beso grande.

Leo Mercado dijo...

Y lo de antes del *??? Jajajajaja
Besos, Maritza.

Anónimo dijo...

¿ Se puede llorar, emocionarse, sentir que el mundo tiene sentido, abrazarte fuerte, saltar alto y desde arriba gritar desaforadamente en lugar de dejar un comentario??



PD: Sos un genio
PD2: Genio
PD3: ESO

Leo Mercado dijo...

Por supuesto que sí, se puede. Bah, vos podés cualquier cosa, jajajaja.

Anónimo dijo...

Muy desaforadamente?

Leo Mercado dijo...

JAJAJAJAJAJA. Sí.

Lidia dijo...

Y aunque esto no tiene nada de cómico, la originalidad y la precisión de las palabras me hacen sonreir, y sigo sonriendo por un rato.

Leo Mercado dijo...

Gracias Lidia, seguí sonriendo.
Besos.