lunes, 21 de febrero de 2011

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Afuera llueve. Adentro la mancha de humedad.
Rastreo nubes, en medio de la noche. Confundo la desidia del vidrio con el humo del café. Miro el reloj.
Un textil ancestral, tejido a mano, descansa sobre el diván irrisorio en el que me recostaré, en unos minutos, a tratar de dar fin a un cuento de Bolaño que me persigue baldosa a baldosa.
Ayer hizo exactamente un año de aquel momento en que, un pensamiento cruzado, nos encontraba en una piscina, de costado; bajo la lluvia, de frente. Y una sonrisa cómplice nos dibujaba la cara, las nubes.
(En el diván, Bolaño acecha. Miro el reloj: pasó la medianoche).
Pienso en vos. Nos veo. Nos miro en la infinita red del tiempo. Nos observo atravesando la rugosa geografía del destino, desacertando engranajes.
Dejo a Bolaño y automáticamente vienen los versos malsanos, construyéndose a sí mismos en el cuaderno rojo:

la geometría del abrazo
supone un contorno
donde encontrarnos
sea
no sólo esa prolongación del silencio
sino también
la inmediatez de una necesidad
que defina el juego sutil
de mi boca
andándote el cuerpo todo

Dice. En el contexto del poema, los libros desperdigados, el café frío, el diván ilustrado, mis pies descalzos. Y el maestro que desde el mar vocifera que hay que enseñar a borrar, y no a escribir. Y yo le creo. Y lo pongo en práctica. Y es tarde. Y bajo al taller a revisar los cuadros inacabados. A aspirar el olor del óleo húmedo. Y cierro los ojos y me veo a mí mismo. Y siento la felicidad crecer como una flor, en el centro del pecho. Y viene tu risa, suave, serena, a devolverme razones. Tu risa que desde hace un año me sostiene en tierra firme. Y sé que mañana, al abrir los ojos, vendrás, a revolverme el pelo, a apurarme el agua del mate, a besar mi frente… Vendrás…


(De "Tregua", 2011).

16 comentarios:

Noe Palma dijo...

Silencio... se me apagó hasta la música, adentro y afuera.

te admiro muchísimo!

Maritza dijo...

Me has conmovido entera con tu texto y tu poema magistral...

Tienes una sutileza tremenda y te adentras en las emociones y las volteas al revés y al derecho,hasta usarlas como quieres.

Tu poesía es bellísima, amigo.
La de hoy: insuperable.

Pero queremos más.

Abrazos grandes.

Leo Mercado dijo...

Noe, es que vos sos mi amiga, entonces, eso hace que exageres, jajajaja.
Un beso inmenso!!!

Leo Mercado dijo...

Maritza: Es realmente un honor que me leas y comentes.
Un abrazo inmenso, y muchas gracias.

Cinzia Procopio dijo...

Falté unos días y vengo. Y me encuentro que la vida se detuvo, por un instante, en tus dedos, el tiempo suficiente para hacer que la existencia tome forma de poema. Los tres textos son impecables, por lo menos para mí. Te abrazo.

Leo Mercado dijo...

Cinzia, es muy agradable para mí encontrarme con vos acá.
Agradezco mucho tus palabras y tu presencia (aunque faltes a veces, jajaja).
Un beso grande.

Anónimo dijo...

Adaptando lo dicho por nuestro E.Galeano,sentenciaré que: " cuando los comentarios no pueden ser más dignos que las palabras de Leo Mercado,más vale callarse"
Imposible decirte Leo, estoy muda.

Leo Mercado dijo...

Gracias.
Abazo.

Luna dijo...

Fiel a mí, no me callo nada, aun sin dignidad literaria, la lluvia del afuera me ha inundado el alma.

Saludo grandote, Leo. Bah, muchos.

Leo Mercado dijo...

Luna, la dignidad literaria no existe. Existe en todo caso la sinverguenza literaria, pero, estoy seguro, no es tu caso.
Gracias por las palabas.
Un abrazo grande.

Luna dijo...

Ves que no sé nada???
Realmente una sin vergüenza !!!

Elena Lechuga dijo...

yo no sé borrar.no sé.
no sé escribir.
no sé hablar. lo olvidé.
sólo sé leer. leerte.
éso lo sé.

Leo Mercado dijo...

Disiento, claro, Luna.

Leo Mercado dijo...

Con vos también voy a tener que disentir, Elena. Sin lugar a dudas....
Un beso enorme!!!!

Lidia dijo...

Hermoso texto. Muy acertada la conjunción de prosa-verso aunque ambos sean poesía. Un abrazo

Leo Mercado dijo...

Gracias Lidia.
Un abrazo.