jueves, 20 de enero de 2011

SIETE POEMAS

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Día I


aquí
van sucediendo cosas

     la casa se sumerge en la montaña
     cada vez más
     los pétalos pierden el orden
     del abismo
     y el viento azota con fiereza
     mi pecho maltrecho

no me digas por favor
que no venís
que el espejo azul
te partió aquel último aguacero




Día II

          “What thou lovest well remains,
          the rest is dross
          What thou lov'st well shall not be reft from thee”.

          Ezra Pound


remojando los pies al borde
resistimos
con la caña de pescar maltrecha
resistimos
con el perro mojado y el cardumen ausente
resistimos
sin importar la tormenta que avecina la quebrada del diablo
resistimos
vos
y
yo




Día III

gráficamente
sería brindarle una tregua a la tregua
mojar el mar o
propinarle un hueco a la noche
(a las horas)

que estés más lejos aun
que el horizonte rugoso
no ejercite mi paciencia

digamos que
gráficamente
estoy solo
en un desierto
con sed y sin agua




Día IV

          “Tal vez la distancia sea sólo un rato
          de tristeza”.

          M. A. Carreras


y vos vuelvas
y las plantas crezcan nuevamente
con tu olor a madreselva
enredándose en mis piernas

y el aire me erice las entrañas
y el asombro retenido por las pálidas planillas
que enumeran gente a la que ignoro
sea ventura

que se note
:
aquí
estoy bien

es sólo que no estás




Día V

botella al mar
uno
botella al mar
dos
botella al mar
tres

aunque aquí tenga sólo un río de montaña
las enumero
y las dispongo prolijamente
mientras calculo
tu boca
tus ojos
mis mensajes




Día VI

si lo trascendental
alguna vez
sugiriera alguna mínima
alguna minúscula
forma de olvido
tu nombre no cabría
seguramente
en el hueco de mis manos
donde te leo a diario




Día VII

te descubro
      al descubrirme
me espero
      al esperarte

vení
que el café con leche se enfría
que la taza tiembla de espanto sin vos
que yo no sé qué hacer con mis furias
con mis malos humores

vení
que tengo un corazón recién comprado
vení
estrenémoslo juntos



(De "Las horas huecas", 2011).

21 comentarios:

Luna dijo...

Morí.
No sé si pueda
resucitar.

Si la compra
de ojos nuevos
revuelva
mis adentros
y el alma
vuele
azul otra vez.
La última.


Bueno, que es, no sé, so sé....
( Estoy resucitando...)

Leo Mercado dijo...

Jajajajaja.
Gracias Luna, un beso.

Susan Urich Manrique dijo...

Mira Leo, yo no puedo leer estos poemas sin morirme. Tienen ese algo de saberse a tres metros bajo tierra y aún así más vivo que nunca por la grieta de dolor que gime y gime. Estoy sensible, ridículamente sensible y estos poemas me han matado siete veces en menos de cinco minutos, soy tan masoquista que los releo y es remorir, remojarse bajo la lluvia y esperar. Pero también, Leodelosplanetas, hay una materialización de lo bello en estos poemas, de lo bello en el sentido triste y maravilloso de la palabra, de lo bello como la hoja que se desprende del árbol y cae. Qué objeto contundente ni qué nada... piano desde el séptimo piso en el justo momento que cruces la calle. Es que te mato... cómo me haces esto cuando todo me duele y me asombra desde la más absoluta pureza?. La belleza es intolerable, Leo, intolerable a veces. Y estos poemas son demasiado bellos. Te abrazo, te abrazo tanto mi querido amigo. =D

Leo Mercado dijo...

Marciana... Qué puedo decirte, más que agradecer tu extrema y exagerada generosidad...
Un fuerte abrazo.

Susan Urich Manrique dijo...

Estoy sensible Leo, estoy sensible. Si lo que digo suena desproporcionado se debe a eso, pero a mí, en este momento, me parece lo más cuerdo, lo más exacto del mundo, así que no retiro mis palabras, las reitero. Ya, si algún día los releo, y pienso distinto, te lo haré saber, jajajaja. De momento no, de momento sostengo lo dicho y te digo que ni extrema ni exagerada. O te pondrás a pelear conmigo? jajajaja. Un beso. =D

Leo Mercado dijo...

Jajajaja. Noooo, Susi, de ninguna manera.
Un beso grande.

Noe Palma dijo...

Leo:

terribles textos, tuve que parar en el medio porque me dio un miedo atroz el hecho de no salvarme y encendí mi cigarrillo. Pero así y todo no me salvé, me uno a Susan, será que tenemos sensibilidad excesiva, no se...

tienen mucha delicadeza, lo cual me hizo agonizar un poco mas...

te abrazo!!

Leo Mercado dijo...

Gracias Noe. Sos muy gentil conmigo. Gracias, en serio.
Un beso enorme.

Anónimo dijo...

No tienen precio...el "Día VI" le da sentido al mundo. Claro Dios lo hizo en siete día, tiene lógica.
Ay Mercado, que pedazo de persona poética sos

Leo Mercado dijo...

Gracias anónimo.
De cualquier manera yo creo que el mundo le da sentido a VI.
Un abrazo (necesario).

La que vive al lado dijo...

En mi blog me preguntó qué pasó con las medias lunas de jamón y queso.
Debo confesar que no me gustan demasiado las facturas -excepto las de una panadería de acá cerquita que las hace mmuy ricas-.
Prefiero los palitos de anís -que al parecer me gustan a mí sola, jaja-. Si fuese rica, la gente diría que soy excéntrica, pero como no lo soy, solamente es que estoy loca.
Realmente disfruto leerlo. Pero pensé que tomaba más mate que café con leche.
Abrazo

La que vive al lado dijo...

Espero que no le moleste mi comentario en este estilo ¿jocoso?. Escribe muy bien, Leo. No tenga dudas de eso.
y ojalá no se le haya enfriado el café y haya llegado su visita (y si se le enfrío, caliéntelo en el microondas, no sea antiguo =D)

Cinzia Procopio dijo...

Leo!! Aquí estoy. Aparecí. Estos versos me dejan la piel erizada. Gracias por tu visita, ganaste: leo a Skármeta. Que bueno es!. Te mando un beso enorme.

Leo Mercado dijo...

Vecina: Efectivamente, tomo más mates que café con leche. El problema es que las medialunas vienen asociadas intrínsecamente con el café con leche. No me pregunte por qué.
Ahora.... palitos de anís? Jajajajaja.
Abrazo.
PD: Microondas? Qué es eso?

Leo Mercado dijo...

Cinzia!!!
No no, gracias a vos por la tuya.
Y sí, Skármeta antes que Vargas Llosa. De una que sí. Espero que lo disfrutes.
Beso grande.

Eme dijo...

Como siempre te metes en mis poros, es como si fuera un viaje leer esos versos donde siempre acabo evocando*


besosdulces*

Leo Mercado dijo...

Gracias M por la dulzura.
Un beso grande.

Elena Lechuga dijo...

1. Mucha materia para digerir de golpe. Ahora entiendo que pases días sin publicar y de golpe nos regales tanto. Digerirlo requiere tiempo.

2. Qué relación más curiosa guardan los poetas con sus manos... cómo le sirven para crear, arañar, destrozar, guardar...Otra cosa a digerir. ¡No tengo tanto tiempo, Leo; no abras tantos frentes, piedadddd :) !

3. Voy a meterme un poquito en el contenido (pido la venia aunque no espero confirmación; es lo malo de que -gracias a loa dioses del Olimpo- esto no sea msn) Hace un día y medio me dí cuenta de algo. Hablaba conmigo misma y había pensado que lo hacía con alguien... cuando las ausencias se vuelven presencias y viceversa, dejamos parte del yo en la intermitencia de la existencia ajena, por eso sufrimos con el aparecer anhelado que es momentáneo. El problema es cómo recuperar esa parte identitaria que no ha sido cedida pero tampoco robada... (qué plasta puedo llegar a ser, coño)

4. Se te abraza muy fuerte, Leo. Se te echa de menos. Mucho.

Leo Mercado dijo...

Un abrazo Elena, muchas gracias por el recuerdo y el cariño.

Anónimo dijo...

Y bueh, así son las cosas...

Sinceramente,me supera.

Leo Mercado dijo...

No, las cosas no son así. A la distancia se ven así.
Y ni siquiera te iguala o se te acerca. Así que de superarte, ni hablar.