sábado, 22 de enero de 2011

LLAMADO A TU SOLIDARIDAD (literatura nula, nula, nulísima)

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                                                  A Guillermo Iglesias, desaparecido en acción.



Yo no lo sé, pero tal vez sea verdad, y un pelo tire más que una yunta. Si es así, pues, no tengo nada que decir, dado que yo nunca he experimentado los pormenores de ese fenómeno físico, que con ignorancia comparo, por lo demás, con la irrefrenable inercia (y a las leyes físicas, todos sabemos que no es posible trampearlas).

No aparecés en las crónicas policiales de los diarios o los noticieros de la televisión (sobre todo en esos amarillistas y morbosos). Tus más cercanos (escritores) te han perdido el rastro también. Algunos, particularmente, sostienen que la tierra te tragó. “Se lo tragó la tierra”, dicen, sin más. Yo lo dudo: si a vos la tierra intenta tragarte, al sentirte el primer gustito amargo te pega flor de escupida.

Sin embargo, somos varios los inconscientes que, por distintos medios, intentamos dar con tu paradero. No sobran los que te imaginan con una tierna doncella (con el consabido combo: flequillo-tetas-anteojos), bebiendo brandy a la luz de las velas e intentando conquistarla con tus dotes de escritor o artista, en una isla tropical repleta de palmeras y cocos (no, negros abanicadores en este caso no hay). Otros, sin embargo, te piensan huraño, anacoreta, sumido en la cumbre de una montaña por tiempo indefinido (como Jean-Baptiste Grenouille) o haciendo ese viaje en globo por el África salvaje (¿te acordás?). Yo no sé aún a qué grupo acoplarme. Y cuando intento hacer el intento, válgame redundar, me pongo de los pelos y te puteo. Y pienso qué carajo te pasa, qué carajo te lleva a desaparecer así por que sí, por qué nos dejás huérfanos, aprendices eternos. Pero sobre todo, pienso: ¿quién carajo soy para pedir explicaciones? No. No pido explicaciones. Te puteo, solamente, para que, donde quiera que estés, te retuerzas del ardor en las orejas.

Por si llegara a interesarte, yo sigo acá con mi rompecabezas óseo. Con mi taxonomía. Y a veces dudo cuántos osarios soy. Este muerto me la está haciendo complicada. Si lo vieras no lo creerías. Pero el muy hijo de puta se resiste a hablar. Ojo, a veces le gano yo, me le rio en la cara (en la calavera, para ser más exacto) y lo guardo, por partes, en cajas diferentes para que no pueda juntar sus pedazos. Por cierto, las cajas son azules. Pensaba en unas rojas, pero después de mirarlo a los ojos y creer que él, con un gesto sin dientes, me sugiriera el azul, pues, opté por las de tono frío.

Hace algunas noches se me ocurrió una historia, ¿sabés? Estaba yo al borde de un río tímido, desagüe cordillerano de un volcán que no viene a cuentas, procurando romper un poco el hielo para poder obtener liquido, y así limpiar mis lentes, y de repente una ráfaga de viento me tiró sobre la nieve, de culo, y me arrastró un poco, de costado, entre piedras poco amigables, hasta hacerme caer dentro del mencionado curso de agua. Por supuesto, propinando la puteada correspondiente, terminé con ambas botas enclavadas en el hielo (no sé si conocerás los pormenores climáticos de estas geografías, pero el viento siempre está al acecho; y, estuvo a punto de quitarme la vida en muchas oportunidades). Entonces me acordé de vos. No me preguntes por qué (aunque supongo que la reverenda blasfemada hizo lo suyo). Y supe que la historia debía ser en realidad una puteada, un llamado a la solidaridad.

Hoy, en tierra firme, escribo estas líneas al amigo ausente, para que se solidarice con nosotros, los que aspiramos a tener uno de dos datos: si estás bien, por un lado, o la dirección del cementerio, para ir a ponerte una flor, por otro.

Un abrazo, amigo, maestro.


PD: ¿Volviste al mar? Que hijo de puta!!! Vení a contarnos qué se siente!!!
PD: Este texto no puede, bajo ningún motivo, ser considerado un relato en términos literarios. De hecho, no sé por qué carajo lo escribí.
PD: ¿Volviste al mar? Que hijo de puta!!! Vení a contarnos qué se siente!!!
PD: Jajajajajajajajaja.

19 comentarios:

Susan Urich Manrique dijo...

Pues bien, yo debo, necesito decir, que yo de Guillermo sé tan poco que en ocasiones dudo de qué tan humano sea, aclarado este punto, prosigo: en mi caso la intriga de su desaparición no tiene motivos personales, o sí, mas bien tiene motivos personalísimos. Yo asistía a leer los textos de un absoluto desconocido con avidez, adicción casi, y considere usted, Sr. Iglesias, lo que es para un adicto que de un día para otro le digan que su anhelada droga no saldrá más al mercado por tiempo indefinido. Qué disgusto y quién carajo es uno para pedirle nada a un desconocido, pero también se escribe para ser injusto y desmedido, y yo escribo este comentario porque desde el más absoluto conocimiento de que usted a mí no me debe ni el saludo, tengo el descaro de pedirle que si se va, si se lo traga el mar o un dragón de Komodo gigante, al menos deje sus textos. =D

Un abrazo, a Guillermo y a Leo. Y bueno, sobre el texto, Leodelosplanetas, me he partido de risa con esa reacción que tendría la tierra si se tragara a Guillermo, jajajajaja.

Luna dijo...

Que de literatura poco y nada sé. Es decir, afirmar, nula, malísima, yo.
Aún así me atrevo a decir que Iglesias Guillermo, acompañado por Boni(fatti)va con rumbo conocido en una balsa con una vela, entiéndase VELA, para volar cual canario azul, lo que no quiere decir que sea un azul príncipe. Creo que a Boni lo lleva para acelerar la marcha con un par de remos, uno Kafka y el otro Sutra. Ahora bien, alguien le dijo: "Venite, que hasta árboles tengo; y si te asomás a esa ventana (medio de costado) podés ver el mar.", claro, con semejante invitación, raudamente marchó. Digo, navegó...
El tema es que se fúe y listo. Chau Pinela.

Lidia dijo...

No sé de quién hablás, tampoco me importa. Solo señalo que en tu escritura aparece con frecuencia esa cosa de la antropofagia que me seduce. No me refiero al movimiento brasilero, sino a la forma en que tus palabras se comen tu realidad y la regurgitan de forma tan poética y plural que a veces da escalofríos.

Leo Mercado dijo...

Coincido plenamente con vos, Susan. Y propongo que levantemos firmas para que, una vez que lo encontremos, le propinemos una buen pateadita de culo.
Besos, marciana.

Leo Mercado dijo...

Luna!!!!
Iglesias es Bonifatti!!!!
Agarrá la guía de teléfonos!!!!
Sí, es verdad, se fue. Que lo parió.
Un beso, Luna...

Leo Mercado dijo...

Lidia: Yo me devoro mi realidad, sí, pero a veces no sé qué hacer para no regurgitarla.
Las partes de las cajas, a veces pienso que son mías, y que además, hay muchas más dispersas por ahí.
No sé por qué escribo. Me interrogo a diario al respecto.
Sospecho que la línea quizá venga por ahí.
Un abrazo grande, Lidia.

Susan Urich Manrique dijo...

Firmo tres veces por la patada!!!! =D

Leo Mercado dijo...

Jajajajajajaja.

Luna dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Luna dijo...

Qué habrá hecho con los remos?? A uno seguro lo botó... a Sutra, lo debe tener remando aún...y en tierra firme... jajajaajaja
Perdón maestro de Leo...

(Ya eliminé mi ruido, que no sé si será el que vos sentiste.)

Leo Mercado dijo...

Honestamente, ignoro el destino de los remos. No quiero ni pensarlo, mirá lo que te digo, jajajajajaja.
A ver lo del ruido.

Cinzia Procopio dijo...

Mi querido Leo, a mí me llegasen a escribir esto, y el remordimiento me comería hasta las cejas, aparecería pronto, antes de pensar en lo amorfas que quedarían mis posaderas. Por otra parte, no conozco al tal Bonifatti, pero me encantó este relato y ahora exijo, ruego, que aparezca YA y nos de una explicación!! Te mando un beso enorme.

Noe Palma dijo...

deja tranquilo a tu amigo!! la debe estar pasando super bien...

cuando aparezca avisanos...

besos amigo!!

Anónimo dijo...

El que se va sin que lo echen, vuelven sin que lo llamen.
Es un texto verdaderamente ingenioso, no tiene desperdicio. Me encantó, me encantó.

Leo Mercado dijo...

Si, Cinzia, es verdad. Sospecho que le generaran temor mis posibles patadas, jajajajajaja.
Seeeeeeeee. Que aparezca yaaaaa!!!!
Levantemos firmas.
Beso.

Leo Mercado dijo...

No Noe!!!! No lo dejo tranquilo nadaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!!!!!!!!!
Jajajajjaa.
Beso.

Leo Mercado dijo...

Que importa el texto, anónimo.
Te abrazo.
Te abrazo.

Cinzia Procopio dijo...

Leo, el baile va de lo mejor. Te mando un besote.

Leo Mercado dijo...

Genial Cinzia!!!
Besos.