viernes, 7 de enero de 2011

3

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con la sangre
desesperada
en los conductos acuosos

te espero


Otra manera sería suponer la noche entera, con toda su vertical sombra. Suponer el techo a dos aguas de esta casa venida a mía. De esta casa enclavada en la ladera este de un cerro que recibe los embates que depositan las lluvias estivales, antes de atravesar el valle y perderse en la selva repleta de azares e incertidumbres. Pero está la lluvia, claro. La lluvia se queda aquí. O al menos una parte. Y es la excusa suficiente para iniciar ese extrañamiento, esa desesperación que suponen los versos iniciales. Y claro, sí. Vas a venir. Vas a renegar por el humo que puebla la casa, y cuelga particularmente de las telas de araña del techo a dos aguas (el techo es alto, no tengo alternativa). Vas a propinarme una amorosa puteada por el caos de los libros leídos a medias y diseminados por cuanta superficie horizontal exista. Porque no puedo con mi genio y anoté el plan para un poema entre tus cuentos de Bolaño. Por mi manía de doblar el vértice de la hoja hacia la página en donde dejo mensajes, en donde escribo pistas. Y sí, que mi cuaderno rojo, que una hoja de máquina en blanco, que la libretita anillada que te regalé, que con lápiz tal vez, pero con una lapicera definitivamente no. Y yo sé que tendrás razón. Y no podrás sostener tu papel de mujer ruda y renegona y se te escapará seguramente una sonrisa y yo te sabré nuevamente mía y vos lo sabrás también. Y, seguramente, mientras los recojas para ordenarlos en la biblioteca, supondrás el tránsito de mis huesos por la casa, mi trashumancia. Vendrás. Vendrás a alimentarme la bestia, a domesticarla. A recordarme que hay más, que siempre hay más. Vendrás. Y yo te voy a esperar con efervescencias propias para la ocasión, con temores. Entonces la vertical sombra será nuestra.
Pero ahora no. Ahora es la tarde. Yo no voy a tocar nada. No voy a mover nada. Voy a permanecer inmóvil, balanceando sólo mis ojos, al borde de la hamaca donde soplo nubes grises y les invento formas. No toco nada, no. Necesito excusas.
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(De "Las horas huecas", 2011).

24 comentarios:

...jebumarï... dijo...

ooohh!!!oooooooooooooooooohhh
qué increíble lo que acabo de leer, oooooo
entre la lluvia y la sombra y la biblioteca y ella me quedé, con la boca entreabierta y los hombros bajos, observando, rastreando, descifrando imágenes e imaginándote a vos en medio de todo este torbellino de acciones.
Me gustó mucho leooooo!!! cómo estás buscando esa maceta!!! jaja

Me gusta ese desorden. Y una parte de la lluvia como fondo, y me imagino libros de Bolaño por el piso y papeles escritos por todos lados y... Ooo qué escenario hermoso para que a ella luego le brote una sonrisa.
¡Qué hermoso! :)
"...Vendrás. Vendrás a alimentarme la bestia, a domesticarla. A recordarme que hay más, que siempre hay más...". que siempre hay más leíto. Muy bueno.
Te re abrazooo

Leo Mercado dijo...

Gracias Jesuuuuuuu!!!!!!!!!!!!!!!
Seguís tomando cerveza por ahí? Copate e invitate una cheeeeee!!!!!

Noe Palma dijo...

como te dije recién pintás con las palabras. Siento Leo... siento lo que decís, lo que pintas. mi sensibilidad te da las gracias!!

besos

- dijo...

La espera es una piedra de río rezagada del cauce... quién sabe!!! Un abrazo, Leodelosplanetas.

Susan

ALBORADA dijo...

Necesitas excusas, después preguntas, respuestas y al final el encuentro necesario, la pasividad del genio y la bestia aplacando sus instintos.

Muy bueno Leo, tremendamente descriptivo para satisfacción del que te lee.

Mis saludos y buen comienzo de año.

Eme dijo...

El origen de mi mal humor, es definitivamente, tu partida*


besosdulces*

Leo Mercado dijo...

El que da las gracias soy yo, Noe. Que un texto mío genere cualquier sensación, buena o mala, en el lector, es su función.
Me doy por satisfecho.
Un abrazo.

Leo Mercado dijo...

La espera desespera, dice una canción, Susimarciana. Y yo tengo muchas, muchísimas...
Un beso enorme.

Leo Mercado dijo...

Muchas gracias Alborada. A veces todo ese combo es necesario para aplacar alguna angustia.
Un gran beso.

Leo Mercado dijo...

Eme, muchacha...
Te abrazo.

Luna dijo...

La espera, entonces la vertical sombra...
Y estas cosas tuyas que me llevan lejos.

Saludos Leo, y muchos.

Leo Mercado dijo...

Lejos, a veces es cerca....
Besos, Luna.

Anónimo dijo...

Muy bueno tu blog. Te felicito.
Un abrazo.

Leo Mercado dijo...

Gracias, Anónimo.
Otro abrazo.

NEURIWOMAN dijo...

Escribes muy bien. Te sigo.

Leo Mercado dijo...

Muchas gracias.
Ahora te miro.

La que vive al lado dijo...

Mirá que lo de que las telarañas en el techo "porque son altas" no las sacás, no es excusa (las saco yo, que soy un chichón del suelo! -ah, el maravilloso chichón-).

Pregunta: tu cuaderno rojo ¿tiene algo en común con el libro rojo de Jung? (mirá que la familia lo ocultó por años,jaja).

Pregunta 2: ¿la hamaca no se mueve? ¿ni una brisa mínima?. Si es así, tenés razón, mové los ojos nomás, que hace calor.
Besos.

La que vive al lado dijo...

Mirá que lo de que las telarañas en el techo "porque son altas" no las sacás, no es excusa (las saco yo, que soy un chichón del suelo! -ah, el maravilloso chichón-).

Pregunta: tu cuaderno rojo ¿tiene algo en común con el libro rojo de Jung? (mirá que la familia lo ocultó por años,jaja).

Pregunta 2: ¿la hamaca no se mueve? ¿ni una brisa mínima?. Si es así, tenés razón, mové los ojos nomás, que hace calor.
Besos.

Leo Mercado dijo...

Vecina: Cuando digo techo alto, digo techo de cuatro metros, al menos... Sí claro, que la escalera, que un par de sillas apiladas, etcétera. Y el vértigo? Eh? Aaaaahhhhhh.....

Respuesta:Bueno, puede que tenga que ver con la "imaginación activa", desarrollada por Jung en aquel Liber Novus. Pero sin dudas, este cuaderno rojo (con tapas rojas, claro) es mí cuaderno rojo. Y no aspira a más.

Respuesta 2: Sí, la hamaca se mueve, pero siempre es mejor mover los ojos, para airearse el cerebro.

Besotes, che.

La que vive al lado dijo...

¿Acá me trata de che y en mi casa soy "estimada"? -mirá que da Cortázar proporciona letra para rato-, ¿Debo entender que usted se cree superior a mi y que piensa que yo lo considero inferior? JAJAJAJAJA! (RISA REAL. Es más, escribo jajaja cuando me río de verdad, pero admito que queda feo).

Noto que entrás en la estadística de los tatuajes en las mujeres (si vio mi blog de ayer, entenderá a lo que me refiero (y eso me da risa, pero omitiré los jaja).

A ver... me tatué en la espalda. No me molesta decir qué, pero tengo curiosidad por saber que cree que puede ser o con qué está relacionado (bah, si querés intentar, sino te lo digo)

Sin más, y agradeciéndole eternamente su cordial visita por mi humildísima morada, lo saluda a Ud.,con todo el repeto y admiración que puedo expresar...

La que ve al lado, che!

Leo Mercado dijo...

Es verdad vecina, lo que pasa es que, al no saber su nombre, me resulta un tanto complicado tutearla en todas partes (esquemas mentales). Pero no me diga eso!!! ¿Cómo yo voy a sentirme superior a usted, o inferior? No no no.
Pero si prefiere la tuteo, le parece?
Si usted quiere ponerme en la estadística, hágalo, pero le aseguro que se sorprendería. No me jacto de ser un tipo poco común, dado que me trae increibles problemas de superviviencia y sociabilidad, pero lo soy y me hago cargo de mi desgracia (ya le dije que me gusta la mortadela y usted no me creyó). Además, la que mencionó lo del tatuaje fue usted, así que sospecho que querrá contarle a la concurrencia de qué se trata, no?
La escucho. Perdón, "te" escucho, vecina.
Besos.

La que vive al lado dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Mónica dijo...

Leo, con su casa tan suya de venida a suya.
pero siempre hay excusa mi amigo,definitivamente la bestia se alimenta,deja mensajes con esa manía( que mal!! yo bibliotecaria te rajo de lista de socios,jajaj)
pero ahora no! porque es la tarde,tengo que limpiar ideas,domesticar mi plan perfecto,con la sangre desesperada y los conductos acuosos.
me encanta tu casita dos agua,calvada en la ladera del Cerro Salta...lograste un paisaje exterior-interior muy tuyo amigo.
tkm,abrazo apretadito desde Misio.

Leo Mercado dijo...

Y bueno Moni, soy un poco despistado... Nooooo, por favor no me quites el carnet de socio de la bibliotecaaaaaa!!!!!!
Jajajaja.
Abrazo grande.