viernes, 28 de enero de 2011

14*

.
el cauce sanguíneo
evadiendo todo posible
rigor literario
nos une
en una distancia
repleta
            de voses
            y yoses

y esa danza
de tus piernas
y las mías
enredadas
le roban tiempo
al tiempo
que
cómplice
nos deja ser
esta noche



*Anoche, ocurrían terremotos en algún lugar del mundo. En otro, la muerte se hacía un hueco para abalanzarse mejor. Pero aquí, aquí, el mundo, anoche, dejó de existir, y sólo fuimos vos y yo. Por fin dos. Por fin uno.


(De "Las horas huecas", 2011).

26 comentarios:

Anónimo dijo...

Pues aquí debería escribir un comentario realmente extenso, quizás se resuma con con una sola palabra: " perfecto"; pero lo dudo, una vez más, no me alcanza.
Un abrazo grande Leo, y que nunca se corte este talento tuyo

Noe Palma dijo...

quizás el terremoto era esa unidad que se había formado, o esa muerte para renacer también en unidad...

aguante Leo dije carajo!!

besotes amigo

Cinzia Procopio dijo...

Bellisimo. La última parte me la quedo para llevármela en la memoria!
Un abrazo fuerte!

Susan Urich Manrique dijo...

Mira, tú no tienes perdón, Leo Mercado de los planetas, tú no tienes perdón. No me voy a poner a decirte cosas que ya te he dicho mil veces y que ya sabes -admiración, respeto, etc- mi opinión sobre lo que escribes no ha hecho sino mejorar desde que te leo, hace ya un tiempo. Creo que lo que quiero decir es que tu forma de decirte al viento me gusta mucho porque al decirte nos dices, uno se sabe, se es en la memoria de un momento similar que en tu poema se refleja con dignidad e impacto de sobra, y vaya que eso es bastante porque sabemos que torcer las palabras hasta ese punto requiere tiempo, esfuerzo, lectura y más lectura, emborronar papeles y más papeles para por fin tener un resultado mas o menos aceptable. Pero lo que tú escribes no sólo es acetable, sino que es bello, Leo, y mi forma de entender la belleza no es precisamente común. Te abrazo. Seh, Seh, que ando sensible y todo pero tengo razón igual, y si te pones a contradecirme, como es tu costumbre por que eres una persona sencilla, te lanzo un zapato, ok?

Luna dijo...

14 millones de bonito...

Maritza dijo...

Precioso! Y como mujer lo digo, porque ese sentimiento masculino expresado así con delicadeza como lo haces merece "sacarse el sombrero" ante la belleza que plasma.
Tus versar es como el trato que requiere y merece toda mujer: sensible y delicado.

me gustó mucho.

Abrazos grandes, Leo.

Dosis desilencio dijo...

Me encantó.
está tremendo.
A ver, genial.

Esa danza ...
bien logrado.

Un gusto haber leído.

Elena Lechuga dijo...

Me voy a comprar un sombrero nuevo sólo para poder descubrirme ante tí.

Hoy no te dejo abrazos ni besos.
Estoy celosa :)

Ananda Nilayán dijo...

Querido Leo... suspiros y más suspiros... el mundo quieto, todo respira sereno.

Besitos (qué buen poema!!!)

Leo Mercado dijo...

Anónimo: escribí el comentario extenso que quieras: tengo la vida entera para leer...
Un abrazo enorme.

Leo Mercado dijo...

Si, Noe, siempre se nace en unidad. Lo creo también.
Un beso grande amiga.

Leo Mercado dijo...

Gracias Cinzia por la dulzura de siempre.

Leo Mercado dijo...

Jajajajajaja. Bueno Susimarciana. Te agradezco las palabras (conozco su honestidad: la tuya).
Te mando un beso que, largamente, es mucho más dulce que un zapato, jajajajaja.

Leo Mercado dijo...

14 millones de gracias, Luna.

Leo Mercado dijo...

Gracias Maritza, pero el mérito de la dulzura es de la mujer, de ella. Yo soy el medio, simplemente.
Un beso bien grande hasta allá.

Leo Mercado dijo...

Gracias Dosis, un gusto que me leas.
Un abrazo.

Leo Mercado dijo...

Jajajajaja. Elena....
A qué se debe?

Leo Mercado dijo...

Gracias Ananda. Siempre tan linda....
Un besote.

Anónimo dijo...

Después te digo

PD: en otro momento, lugar, tiempo y espacio. Lejos de buitres, lejos de ruidos, cerca de mares y humos. Igual siempre habrá yoses y voses, da igual

Te abrazo
MG.

Leo Mercado dijo...

Jajajajajaja.
Ok, ok.

Anónimo dijo...

Un mérito de esta página es su curiosa virtud de suscitar comentarios tan generosos. Cada lector lee en ella su propia vivencia (o su anhelo). No es la mención convencional de esa, tu "pequeña muerte", la que conmueve, sino la nuestra, inefable y secreta. Una vez más nos das un texto para que nosotros, tus lectores, lo escribamos.
Esto puede argumentarse como una virtud. Pero no habrá sido mi intención

Anónimo dijo...

En estos momentos en Egipto hablan de libertad, un pájaro se muere de frío y yo me abismo en tu palabra.


Mora

Leo Mercado dijo...

Por supuesto: el mérito es de la página y la virtud es de ustedes, estimados lectores. Yo soy inocente o onimputable.
Un saludo.

Leo Mercado dijo...

Mora: En este momento, Leo te agradece el gesto.
Un saludo.

ALBORADA dijo...

Me he quedado sin voses y sin yoses, solo percibo el estremecimiento telúrgico de tus letras.

Espectacular,

Abrazos

Leo Mercado dijo...

Gracias Alborada por tus palabras.
Un abrazo enorme.