domingo, 31 de octubre de 2010

Primer round*

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A P.P., fisherman de acequia, que ignora que el
buen pescador no se alegra ante la sospecha de
un pez gordo en la línea, porque sabe que éste
puede ser un tiburón que lo devore.


.....................Había diferencias de peso, indudablemente. Y como era de esperar, el peso completo aplicó un cross derecho directo a la mandíbula del retador mini mosca, que lo dejó tambaleante; y sentenció la cosa, casi sin despeinarse, con un tremendo apercat al mentón. Corrían treinta segundos del primer round, y el K. O. ya era un hecho que la historia deportiva olvidaría rápidamente.


* Este texto obtuvo el Último Lugar en el Concurso Literario de viejos chotos y al pedo del club social de mi pueblo. Patricio Pérez (antiguo juez de paz) se dio por aludido, y desde entonces no me saluda.
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NOTA (Y ACTUALIZACIÓN DE LA PRESENTE EDICIÓN): Ningún animal acuático o no fue sacrificado en el intento por escribir este relato breve.
Pedro Parrales, a quien crucé ayer casualmente, convencido de ser él el “peso completo”, me cree su ídolo (indudablemente no entendió la dedicatoria) y me agradece el recuerdo. Me invitó a comer un asado a su casa el próximo domingo. Obviamente asistiré.

viernes, 29 de octubre de 2010

II

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ignoro
lo que partirá de mí para siempre

lo que me sabrá amargo
cada mañana

sé en cambio
que siempre me faltarán cosas

...............que este artefacto malsano
...............dejará de bombear sangre
...............sin haber encontrado el ritmo
...............perfecto
...............que quepa en el centro del pecho

que de este cumpleaños
me voy a ir antes
y me quedaré sin torta
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(De "Jauría", 2010).

miércoles, 27 de octubre de 2010

IV

......................Ella se salva y crece sobre mis fisuras…”
...............................................................Francisco Urondo



Y a mí me florece todo el cuerpo.



(De "Jauría", 2010).

lunes, 25 de octubre de 2010

Alto en La Paz.

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aquí
en esta ciudad
los alambres me tensan la soledad

y por mucho que me empeño
en deshacer la lejana certidumbre
esa mujer me tiembla en la lluvia
que me anuda los huesos

y por un momento
sólo por un momento
quisiera no ser el extraño hombre
que mira por la ventana de un hotel
cómo la luna es devorada
por los cerros del oeste




....................................................La Paz, primavera de 2010.

domingo, 24 de octubre de 2010

Sobrevivires


El 13 de abril de 1.978, a las 23:34 horas, un comando secreto estacionó un auto verde en la calle Suipacha 852 de la ciudad de Salta, frente a la casa en donde el hombre pintaba pececitos de colores. Cuatro impunes armados descendieron del vehículo, atravesaron la calle y voltearon la puerta a golpes. El hombre de los peces los miró a los ojos, a todos, justo antes de ser encapuchado, y arrastrado hasta el auto.

Cinco veces le gatillaron en la frente y le dijeron que la próxima vez, el arma tendría balas.

Después vino el exilio, del cuerpo y del alma. Pero esa noche, esa, el hombre de los peces y yo, que nacería cuatro años después, salvamos nuestras vidas.

Croquis inaugural


Daniel M. pasó más de treinta años dibujando casas en su tablero. Él les deli-neaba personitas adentro (“muñequitos”, decían sus hijos), con lápiz, para que los censuradores de la planificación urbana no sospecharan. Entonces, antes de la entrega, las borraba lenta y pausadamente. Menos una cara, menos una pierna, menos un vestido, las paredes quedaban despobladas.

Un día, Daniel M., cansado de tanta casa vacía, de tanta cosa, decidió dibujar una distinta, con colores, con risas, con ventanas, con abrazos. Y las personi-tas que habitaron el plano fueron de tinta. Y fueron siete. Y fuimos nosotros.

Desde entonces, Daniel M. ya no dibuja casas, ahora dibuja hogares.

-Son más cálidos, no? –dice.

jueves, 21 de octubre de 2010

Un refrito....

NOTA: Los versos que componen estos cinco poemas me fueron conferidos de una forma extraña: los encontré en un cuaderno de mi pertenencia, sobre el cual casi nunca escribo poemas, aunque sí versos sueltos, que por lo general van a componer poemas, pero en la costumbre de mi computadora. La única explicación posible es que el cuaderno fue soñado, al igual que los versos. XLIV está reproducido textualmente; es decir, tal como pude leerlo en el cuaderno en cuestión (y recordarlo después); los restantes poemas, por su parte, fueron redactados bajo la certeza de la vigilia, pero sometidos a la borrosa memoria que tenía de ellos en el cuaderno del sueño.
Indudablemente, los cuatro últimos poemas son míos, dado que yo los escribí bajo la responsabilidad de mi poca lucidez; en cambio, ignoraré siempre si el primero es producto de mis propias manos.


XLIV

diré que de los pájaros envidio
el ejercicio del vuelo
su forma de ser aire

voy a decir que nada
pero nada
podrá salvarme
de este último naufragio

ni mis manos
sosteniendo la humedad
ni la línea sepia
que dibuja tu rostro en el papel

me aprestaré entonces
al borde del abismo
y pensaré antes del salto
por última vez
que de los pájaros envidio
el ejercicio del vuelo
su forma de ser aire


XLVI

aunque quisiera
no podría demorar la noche
ella obedece
a siniestras entelequias
que tejen y destejen sombras
a capricho

como yo
a capricho
me lleno de chispas fulgurantes
derrotado
con dientes apretados

y huraño insisto
en amarte
a la luz de las responsabilidades


XLVII
(1982)


rugen los espantos
de la guerra inútil
mientras yo
saciado de útero
inhalo mi primera bocanada de mundo

y así resisto
por primera vez
el embate espantoso
de estar vivo


LIII

aquí hay restos
de nuestros altercados
tus fragmentos

versos inconclusos
de algún intento
mis furias

cual filántropo me salo las partes
del todo
a gusto

y a gusto me devoro hasta a las ansias


LIV

tu voz cierra esta herida
este acólito de algún
inoportuno fallecimiento

de aquellos que espían mis tropiezos

tu voz llueve a cántaros
entiende que todo
pero todo
sucede a orillas de mis manos

tu voz es el futuro que esta aquí
tendido en esta cama
lleno de flores
de nombres

de tu café perfumado


(De "Entressilencios", 2007)

miércoles, 20 de octubre de 2010

_________________Vía a Finisterre____

I

se desfasa el tiempo
mientras Iacobus
pesca en el lago de Genesaret
..........y yo le escribo pistas
..........(en el hombro hábil)


II

pienso en la Vía del Finisterre
y se me asienta en los dedos
todo el peso de la historia


III

yo no sé si fue la vieira
o este sueño de andar
a cuatro pies
lo que nos repuso el alma


IV

me anclo en tus caderas
irremediablemente dormidas

hay pocos kilometros
entre Sestao y Baracaldo

y toda la vida
(entre nosotros)


V

en San Sebastián
sediento
te bebo
el mar que hay en tus ojos


VI

el viento
te arrebata el pelo

nos rescata


VII

nada nos deja
sin nosotros
..........sin los remotos huesos
..........de una patria extrañada


VIII

vinimos aquí
para olvidar el tiempo
las distancias

para sabernos posibles


IX

y lo fuimos


X

lo somos


...................................................Santiago de Compostela, verano de 2022.

martes, 19 de octubre de 2010

12:45 (o trece cero cinco)

cuando el sol nos raja
en dos partes
y yo te veo venir
a acurrucarte
y el mundo
(o todo lo que se llama mundo)
se ahueca
y la sangre nos empuja
a un arrebato que se agota
y sonreímos
desafiantes o rabiosos
ahí
no antes
donde el poema se tensa hasta el fracaso
y la pared no soporta frustraciones venideras
ahí
tu espalda besa mi soledad

domingo, 17 de octubre de 2010

martes, 12 de octubre de 2010

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.....Insisto en franquear Bombay sobre un paquidermo de papel. Y en la Torre de Babel que el vendaval sugiere, mi nombre suena en, al menos, quinientos cuarenta y siete lenguas, pero sólo en marathí, es una navaja feroz, un chillido de metal.
.....En Nehru Nagar, por sesenta rupias, olvido a los hombres de hielo (aquellos que me roban el día y me descentran la rosa de los vientos). Manipulo la memoria, y al llegar a Dharavi, me encuentro con el bombeo sanguíneo de mi artefacto malsano absolutamente rectificado.
.....Mi paquidermo oscila lateralmente, como un velero en aguas calmas. Desde aquí diviso, secreto, la fuente de agua de aquella plaza peninsular (donde una mujer espera intacta), los tigres de Bengala, la torre Eiffel.
.....Entre cerros, agazapado, observo, con la providencial fiereza del que olfatea sangre. Y navego. Navego este velero fulgurante y dejo caer mi mano oeste, y dejo que el roce tenue del agua sea una caricia que restituya la paz del segmento ensordecedor, donde la euforia se hace carne. Y busco anclar la ira. Y lo hago. Ahí, justo cuando tu boca que besa y ama dilucida el día a día.
.....Y galopo. Y mi alazán y yo somos un mismo movimiento, un mismo viento norte, una misma polvareda que surca quebradas y ríos. Y yo no sé si son los cascos los que fecundan esta tierra mía, o si soy yo el heredero de este destino de tabaco, maíz y libertad.
.....Sé, acaso como única verdad, que la jauría se alzará indefectible. Que me devorará hasta los errores, hasta los sueños no soñados; y que yo aceptaré el embate, sin oponer resistencia. Y no habrá lugar al cual huir, ni superhéroes o paquidermos o veleros o potros que objeten la embestida. Sólo yo, enseñando los dientes.
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lunes, 11 de octubre de 2010

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...............Muerdo la manzana. Compro el diario. Miro la luz roja del semáforo; a la mujer que atraviesa la calle por la senda peatonal. Abro la puerta de mi oficina. Recojo cartas, notas, pedidos. Despliego el libro. Prendo la computadora. Una palabra se me incrusta en el centro del pecho. Sobre la mesa redonda, miles de tiestos y trastos me observan. Me obligan a aprender. Y aprendo. El mar se me cuela por los ojos. Y su sal almidona todo intento. Sé que todo el amor del mundo cabe en un nombre (en un hombre) y que la canción quizá tenga razón cuando sostiene que uno sólo conserva lo que no amarra.
...............Muerdo la manzana. Compro el diario. Miro la luz roja del semáforo…
...............Estás lejos (o cerca, según cómo se mire).
...............Pienso en vos.
...............Te cuido.
...............Me cuidás.
...............Estoy en pie.
...............Como vos.
...............Estoy en pie.
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viernes, 8 de octubre de 2010

viernes, 1 de octubre de 2010

JAURÍA

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sumergida
en tu cánido ejercicio

..........en la ternura inicial
..........que desentraña el hechizo

..........................en el revés de la trama

..........en el brazo gastado
..........por tanto trajín minucioso
..........donde yo
..........................desenfundo a las bestias
..........................que me robarán el tiempo
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