domingo, 26 de diciembre de 2010

XVII

....................................cuando ella extiende sus brazos la máscara cesa
....................................el olvido cesa las orugas reinician su marcha
....................................Edgar Bayley
.
.
.
una mujer quiebra la noche
su lateralidad exacta
se me desliza en el cuerpo todo
en la clavícula

y
como si de olvidar el mundo se tratara
golpea la circunstancia
con ternura
con la espalda dañada

y la jauría aúlla a la distancia
asumiendo sutilezas
o acercándome a la orilla

y hay una entrega
y unas manos que
como una multiplicidad de ríos
tienden una telaraña
que me inclina a su piel
garabateante

ella sacude mi boca
yo su garganta azabache
y sabemos
sabemos que como una navaja
o un viento lacerante
algo
algo va a permanecer
.
.
.
(De "Jauría", 2010).

20 comentarios:

- dijo...

Bueno, Leo, acá sostengo el comentario que he hecho a tu poema anterior. No sé si te lo he dicho; pero la sola mención de la palabra "jauría" me inyecta un vértigo en la sangre. No sé, algunas palabras se mimetizan con los pulmones, eternos cielos del cuerpo, y ya no hay nada qué hacer, permanecen y punto. Por otra parte estoy absolutamente de acuerdo con el comentario que me has dejado =D. Para empezar diré que mi lado es en contra de la catarsis vomitiva. Para seguir diré que, en efecto, el escritor es una moneda incompleta sin el lector, le faltaría su otro rostro, digamos, su espejo. Alguien me dijo que en la escritura y en la lectura llevamos la misma búsqueda, creo que es cierto. Sucede que he andado replanteándome cosas, con más dudas que certezas, y cuando eso me pasa, interpreto que debo cambiar una cosa o dos, esperando, claro, que sea para mejor, jajajajaja. Un par de abrazos enormes y media tarde de cerveza y charla. =D

Noe Palma dijo...

una mujer quiebra la noche
su lateralidad exacta
se me desliza en el cuerpo todo
en la clavícula


QUE HAGO YO, DESPUÉS DE LEER ESTO?

Ananda Nilayán dijo...

Qué belleza, Leo!!!
Insisto en lo dicho ya: te creces.

Besitos y aplauso

Luna dijo...

Qué decir Leo, que Jauría es... no sé, no sé...( Inventaré una palabra)

Saludos muchos.

Anónimo dijo...

La jauría aullando, sutilezas y vulgaridades, una espalda dañada que se sana al contacto, una clavícula navegada... y un poema perfecto cerrando la ceremonia.
Escultor de palabras, eso sos Mercado.

Leo Mercado dijo...

Susan, es verdad. A mí me pasa lo mismo. Yo no sé si la jauría acecha y si soy yo el macho alfa que la controla. Y eso es, realmente, espeluznante....
Un beso enorme.

Leo Mercado dijo...

Bueno, Noe, realmente no sé qué decirte, mas que procures siempre quebrar la noche de alguien....
Un besote.

Leo Mercado dijo...

Me crezco de gente, Ananda.
Besotes!

Leo Mercado dijo...

Jauría es, Luna, una acumulación de cánidos.
Besotes...

Leo Mercado dijo...

Anónimo... exagerás un poco, me parece. Yo solamente escribo el mundo que respiro...
Abrazo.

...jebumarï... dijo...

qué estremecedor Leoooo
me dejaste con los ojos cristalizados.

Momento exacto
palabras embriagadoras...
(qué combinación justa entre escritor y lector)
cómo me gusta leerte, hombre, por favor.
quiero tener ese libro! ¿puedo puedo?

un abrazo bien fuerte Leeeeeeeeo

Luna dijo...

Bueh, Jebumarí... se suma alguien más por Jauría....esa maravillosa "Acumulación de cánidos"....

Leo Mercado dijo...

Jesu: Gracias. A mi me gusta que a vos te guste, porque sos una escritora sin parangón a la que admiro mucho.
Querés mi Jauría? Mirá que muerde, eh? Jajajajaja.
Abrazo

Leo Mercado dijo...

Jajajaja. Luna, Luna, Luna....

...jebumarï... dijo...

Me arriesgo

a cualquier daño físico o espiritual,
total, tengo al dueño que seguramente me va a dar la receta para sanar
(-·espero·-)

un giganteabraazoo

Leo Mercado dijo...

A veces uno puede desatar en huracán, Jesu, pero no sabe cómo frenarlo.
Igual, intento, por vos, intento.
Un abrazo grande.

Jules dijo...

ehhh, acá vengo yo a decir que todo es tan hermoso.

ayer pensaba, en mi casa, acá, donde estoy, que quería tener un libro tuyo. creo que es hora que nos des a mi y a Jesu nuestro regalo de navidat.
te la dejo picando.
(aclaro que en mi casa, porque es un lugar en la sierras con tanto jardin que lo único que se me ocurre es sentarme a leer bajo los pinos)

ah, y lo que quería decir que no dije allá es que qué bueno es haberte conocido, en estas letras cibernéticas, tus poemas siempre me han dejado así O.O, o con otras expresiones, jaja :p. Pero insisto en que sé que este es un lugar al que me gusta volver siempre.
todo es más, has hecho que una jauría sea más que una acumulación de cánidos, no me digás.

y ves que toda esta gente está contenta?
wow, qué lindo, mirá lo que nos hacés! jaja
yastá, qué pesada, nunca paraba de escribir.
te dejo un beso serrano y un abrazo próspero.

Leo Mercado dijo...

Jajajajaja.
Julia, gracias por el cariño. Bajo los pinos, bajo un paraguas, en un tren o una montaña, leer siempre es un ejercicio que nos remonta a otro lugar: el lugar que el texto y nuestro vuelo mental sugiere.
Tenés pasta de escritora, te lo he dicho ya. Y sabés muy bien que estás en mi plantel de escritores/as preferidos/as.
Un besote enorme.


PD: Vemos lo del regalo de navidad, jaja....

...jebumarï... dijo...

apoyo la moción de Juliiii.
se viene el regalo de navidad de Leo lalalala :) sííí qué buenooo

abrazo con lluvia

Leo Mercado dijo...

Ah bueno... Las cordobesas se confabulan!!!! Avisenlé a Vane Salazar y ya están todas, jajajajaja.