jueves, 18 de febrero de 2010

23 (para que lo sepas)

.
un hilo de voz
tendido sobre la mesa

un aire sutil
balanceándose en la biblioteca

un gemido de otro tiempo
enredado entre las sábanas

una risa desaforada
socavando el desvencije de mi sillón



yo convivo con todo eso
solo
sin vos
en esta pequeña casa
repleta de tu ausencia


(De "Quizá no valga la pena", 2010)

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Leo, otra vez por estos lares, reitero mi gusto por tus letras.
esta vez ya no de casualidad.
Un beso Diana

Gustavo Tisocco dijo...

se percibe esa ausencia Leo, bello poema.
He recorrido hoy tu blog, muy buenos post, ni que decir los poemas.
Un abrazo Gus.

Ananda Nilayán dijo...

Hasta aquí llegó el frío de la ausencia y el silencio de su peso.
Un abrazo, querido Leo.

Leo Mercado dijo...

Diana: Gracias por llegar, ya no por casualidad.

Gus: Gracias a vos también, por tu quehacer con la poesía en general.

Ananda: La ausencia no reconoce distancias, se expande insaciablemente.

Jo Grass dijo...

Cierto es que la ausencia no conoce distancias...A mí, sobre todas las cosas es la que más me pesa.

Más besos

Leo Mercado dijo...

Jo: Es curioso, la ausencia muchas veces cala la médula, pero muchas otras, es lo que nos mantiene unidos...
Besos para vos.

Beira Dïaz Lisboa dijo...

Nooooo!!!

Leo Mercado dijo...

Siiiii!!!