martes, 22 de diciembre de 2009

47*


lo que resta
a esta ebria boca
es contener el invierno

saber que al dejar de besar
algo nos falta
que no somos los mismos

[Estimo que ahora, vos estarás recostada sobre un sofá enorme, en una casa desconocida. Que estarás poblada de hojas escritas sin mayores compaginaciones. Que una libreta, que yo ahora envidio hasta el hartazgo, descansará en tu regazo o en tus manos. Imagino que llueve (cómo no), que ves gotas posarse en el vidrio. Que pensás un poco en mí.]

sin mayores cálculos
sin elocuentes preludios

estoy solo

y la humedad de la pared
pareciera crecer cada segundo



*Desperfecto: quinta razón de la cólera (49).

5 comentarios:

Gustavo Tisocco dijo...

Leo felices fiestas a ti y a los tuyos, con cariño Gus.

Annabel M. Z. dijo...

vengo del mensaje que me has dejado en el blog, me ha hecho mucha gracia, claro.
y si quieres publicar algún poema mío en alguna de tus plaquetes me ofrezco con mucho gusto. Puedes escogerlo de malsinfin.blogspot.com, por ejemplo.

felices fiestas. bsts.

Flor de invierno dijo...

Cada día que pasa nos hace diferentes y la soledad es nuestra eterna compañera. Nacemos, vivimos y morimos solos. Cuando aceptamos este hecho, pasamos de una soledad fría a una soledad cálida y lista para compartir.

Saludos, Feliz 2010 y mis mejores deseos :)

Rocío L'Amar dijo...

guauuuu, buen poema, excelente trabajo con la sintaxis, besos, Rocío

Anónimo dijo...

Me gustó mucho esta poesía, llena de imágenes y sensaciones. Me dejó reflexionando sobre la "envidia" que sentimos en ocasiones, casi un deseo de ser, un objeto cualquiera, o la tierra que pisan unos pies singulares.
Saludos.
Diana