lunes, 12 de octubre de 2009

39

no lo sé
hay algo
en esto de prestarnos el verano
y volvemos prescindibles


42

quise saber
el ángulo exacto
de tu pasión

para proyectar
la catapulta del salto
nada más


43

mi boca
se fatiga
de tanto poblar
tu cuerpo

como un desbocado corcel
sin jinete que amedrente sus ansias


47


sin embargo
me incrusté en tu párpado
en detrimento de mis alas

y aunque estuvieras dormida
supiste ser guía
en mi noche
ausente de luna

de referencias letales


48

aritméticamente
mi soledad alude
a un número infinito



49

a veces
fue precisa tu ausencia

quiero decir
andaba yo taciturno
cebando mis furias verdes
desajustándome los engranajes

para aprender
a latirme


50

dudo
por un momento
del golpe certero
de la palabra

entonces no sé
si odio
si amor
es lo que mis costillas
abrazan

(De “Apenas este cuerpo”, 2009)

6 comentarios:

Eme dijo...

Si mi boca se fatigara, pensaría que tal vez he encontrado el amor*

besosdulces*

Ananda Nilayan dijo...

Leo, "49" es sublime. Un abrazo. Voy a latirme ^^

Jo Grass dijo...

Qué gran belleza desgranan tus palabras, tan llana y directa, sin artificio alguno.

Hace siglos que no me acerco a la poesía, probablemente desde que era una adolescente y llevaba en mi mochila un ejemplar en versión original de Bodelaire, pero "chusmeando" tu trabajo, creo que voy a recuperar esa afición perdida.

Aquí estoy Leo, con tu permiso, me quedo, te leo y te sigo.

Un abrazo desde el mediterráneo español.

Leo Mercado dijo...

Las puertas están abiertas, Jo, y el living es bastante comodo como para compartir algún café.
Gracias por venir.
Beso.

mar dijo...

Mi bello poeta, qué tal estás?

Eso de 'para aprender a latirme' me ha resultado preciosísimo.

Gracias por seguir escribiendo estas cosas que me tocan siempre.


Un beso para vos de mar.

 Amelie Poussière dijo...

Me encanta lo que hacés Leo. Coincido con Ananda, el 49 es sublime. Me gustó mucho.
Voy a pasar más seguido por acá.
Te mando un beso!