miércoles, 17 de junio de 2009

9

se me despluma el cuero
y ni tu letra tierna alcanza
a opacar este flagelo

tu beso final
aquella energía ausente

Por un minuto habíamos podido evadir el mundo, dejarlo en el rincón penitente, junto a los cigarrillos usados, las pelusas, la telaraña del encanto. Pero te empeñaste y me olvidaste. Fui en tu costado, en tu lateral, aquel azote postrer, la sal de un lacrimal intento fallido. En el mío fuiste la costilla ausente, todo el barro de aquella primigenia creación.

las verdades latentes
supusieron desamparos

entonces
en mis geografías de rupturas y letargos
hacía frío y susto
y yo me despojaba de plumajes
de otros tiempos

antes
justo antes
de ser caldo de algún sabor no correspondido
.
(De "El mar de un sorbo", 2009)

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