jueves, 2 de abril de 2009

9

creo que hace frío
a rayados polvos óseos

yo aquí adentro
dudo si invertir la suma
en desaciertos

si escribir por necesidad

sin ganas
sin voluntades porfiadas

no tengo asuntos que nombrar

voy a decir sencillamente
que son mis manos
no yo
mis manos
las que quisieran besarte


11

detrás del vidrio
abarrotado de gotas huecas
en la mesa vecina
junto a los restos de tabaco
en la borra del café
oscuramente inerte
en la noche
el aire
el viento

estás

todos saben perfectamente
que uno sólo olvida
a aquellas personas
que valen la pena



21

supongo mi aire
andándote el cuello

mis maltrechos dedos
rondándote toda

cierro los ojos

digo
ahora beso
entrarte al alma

pero claro
son las tres de la mañana
y estoy solo
acompañado de una taza de té
de manzanilla
y nostalgia

pensando posibilidades

viendo fijamente
como el silencio
se anida
en el borde
palpitante de la noche


24

un día fui un pájaro

a veces
hace años
solía enarbolarme

aunque nací siendo pez
no caben dudas

hoy
sin embargo
repto
curiosamente
sin ser saurio

con condición bípeda
me anclo a unos prismas
que dan contorno
a un mundo borroso

y aunque viajo
en el tenaz humo de mi pipa
o en el líquido urgente

extraño
por momentos
la suculenta libertad
del verde


25

es tan simple
como pensar
el estridente aullido
del mar
flagelando mi costado

es tan simple
el mejor de tus olvidos
tan simple

(De "Poemas para coser cuerpos", 2009)

1 comentario:

Anónimo dijo...

"es tan simple"
"el estridente aullido"

simple:
genial!!!

Saludos, Daniel Sanchez