domingo, 18 de noviembre de 2007

Viento Norte

ÁRBOL

me asumo mundo
olvido entonces
casi todas
las palabras
simples

los pretextos

quizá lloramos luz
ambos
a la distancia

y yo intento
darme cuenta
me sacudo
y estiro mis ramas

y ya soy cielo
y no más mundo

árbol

y tengo miedo
y lloro


COMO DE COSTUMBRE

otra tarde
que se va

estas lejos
y yo descalzo
colgando ropa
como de
costumbre

me sonrío
y no digo nada

pronto vendrá
el invierno
desplegando sus redes

sé que no tengo todo

arrullo tu sueño
sencillamente
y es como si ya
no me faltara
nada


APATÍAS

sospecho
que este doble frío
de huesos
y de ausencias
hoy será mi único camarada

quisiera poder
hablarle de vos

pero él
mi vecino de asiento

se empeña
en colmar de vaho
una ventanilla
que distorsiona
las cosas

me pregunto
si sumergirme
en estas líneas
es efectivamente bucear

ser triste habitante
abrazar las palabras
abrazarte


USANZAS Y OTRAS COSTUMBRES

[…]
cuando el vacío
domina el encuentro
cualquier simetría
se transforma
en el otro

Paola Ferrari

husmear
el resto de café
el reloj

ese
ritual anónimo
de la costumbre

y la siempre misma ventanilla

deshecho amparo
de sombrías
contiendas

que acaban siempre
en un zócalo
triste
gris

ya no digo nada

estás
por fin
conmigo


REVELACIONES


fuego
fulgor
fragor

espalda contra espalda

hablo
nuevamente
de nosotros

(De "Viento Norte". Color Pastel Ediciones. Buenos Aires. 2005)

2 comentarios:

Señorita Trixie dijo...

Gustosos los ojos que lo leen! Aunque todo lo que pueda escribir por aqui, ya ha sido dicho con sonidos y gestos por alla. Soy una de las pocas afortunadas que conservan los presentes poemas en papel!
Cumplo, aca estoy y cumplo...espero que con esto se den por terminados los mensajes intimidatorios! jejejeje
De vuelta aca, como tantas veces.
Abrazos
J.S. (yo si escribo con mayusculas!)

Leo Mercado dijo...

Gracias. Permítame disentir con aquello de que "todo está dicho": nada está dicho: la palabra es infinita; es imposible de asir. De ahí que la búsqueda (por suerte) sea eterna.
Gracias por conservar los "poemas en papel", los pocos con destino celulosa. Espero que también los lea de vez en vez, y que discierna el mundo que respira en ellos, que es el mío, pequeño, pequeñísimo.
Ah, yo no intimido a la gente, solamente le despierto la voluntad de escribir(me).
Leo Mercado
PD: Volvieron las mayúsculas!!!