domingo, 11 de noviembre de 2007

De vigilias y letargos...

NOTA: Los versos que componen estos cinco poemas me fueron conferidos de una forma extraña: los encontré en un cuaderno de mi pertenencia, sobre el cual casi nunca escribo poemas, aunque sí versos sueltos, que por lo general van a componer poemas, pero en la costumbre de mi computadora. La única explicación posible es que el cuaderno fue soñado, al igual que los versos. XLIV está reproducido textualmente; es decir, tal como pude leerlo en el cuaderno en cuestión (y recordarlo después); los restantes poemas, por su parte, fueron redactados bajo la certeza de la vigilia, pero sometidos a la borrosa memoria que tenía de ellos en el cuaderno del sueño.
Indudablemente, los cuatro últimos poemas son míos, dado que yo los escribí bajo la responsabilidad de mi poca lucidez; en cambio, ignoraré siempre si el primero es producto de mis propias manos.


XLIV


diré que de los pájaros envidio
el ejercicio del vuelo
su forma de ser aire

voy a decir que nada
pero nada
podrá salvarme
de este último naufragio

ni mis manos
sosteniendo la humedad
ni la línea sepia
que dibuja tu rostro en el papel

me aprestaré entonces
al borde del abismo
y pensaré antes del salto
por última vez
que de los pájaros envidio
el ejercicio del vuelo
su forma de ser aire

XLVI

aunque quisiera
no podría demorar la noche
ella obedece
a siniestras entelequias
que tejen y destejen sombras
a capricho

como yo
a capricho
me lleno de chispas fulgurantes
derrotado
con dientes apretados

y huraño insisto
en amarte
a la luz de las responsabilidades

XLVII
(1982)


rugen los espantos
de la guerra inútil
mientras yo
saciado de útero
inhalo mi primera bocanada de mundo

y así resisto
por primera vez
el embate espantoso
de estar vivo

LIII

aquí hay restos
de nuestros altercados
tus fragmentos

versos inconclusos
de algún intento
mis furias

cual filántropo me salo las partes
del todo
a gusto

y a gusto me devoro hasta a las ansias


LIV

tu voz cierra esta herida
este acólito de algún
inoportuno fallecimiento

de aquellos que espían mis tropiezos

tu voz llueve a cántaros
entiende que todo
pero todo
sucede a orillas de mis manos

tu voz es el futuro que esta aquí
tendido en esta cama
lleno de flores
de nombres

de tu café perfumado
(De "Entressilencios", 2007)

1 comentario:

Javi dijo...

leo, de más estas decir, bueno, no está de más: felicidades por la página! inspira a escribir, inspira a saber, inspira a buscar, inspira...
te manda un gran saludo y un fuerte abrazo, javo.