martes, 18 de septiembre de 2007

DESDE EL REGRESO....

26

no justificaré porqués
ni cuándos
no voy a hablar
de lo que no está

diré que hay nubes
que veo
que ignorás

persistencias de ductus
que calan vitales músculos
que no latís

diré que la muerte espera
agazapada
cualquier descuido palpitante

que yo la veo conmigo
a diario
compartiendo mesas rostros
factores sanguíneos


32

el infinito desierto
se ahoga en mis ojos

mis pies
van recogiendo distancias

arena
arena
te oigo perfectamente
alimentando mi libertad
mis inmensas bocanadas de humo


36

sin palabras
hablo con las lunas
de tu oído

con la caricia
de tu abrazo
toco sin manos
tu aroma a azahares

y en ese oleaje
atravesante
nos reconozco
desangrantes
absortos

vivos


43

respiro sin tus ojos
sin la raíz que me funde
a la pluma
al ave

sin las breves gotas de lástima
del verdugo despiadado
que quisiera irse
y quedarse

enfurecido ante su destino
de ajenos cauces rojos
nunca propios

refugiado en máscaras
sin brisas
en certeros temblores
sin hambre

en miradas que ya no son


45

la noche
de alambre

desde el fondo
de su negro pelo
hasta sus estridentes
dientes de sombra

cabe
en el espacio que resta
tu cuerpo ausente


48

lo que sucede
entre tus párpados
es la muerte que me vive

mis vértebras
el torrente de mi estrella

es la síntesis de todo el cielo
en el aire de tu aliento


49

quien niega
desarropa

teje desnudos sin trama
sopla vientos helados
fríos medulares
infinitos polvos

pero nunca
realmente
olvida


51

te pienso luz

entre jazmines
con tenues manos
que aprisionan rostros a destiempo

te siento paz

rebozando verdes
en la transparencia de tus pies
que todo lo andan

yo sólo quiero escribirte abrazos
que no lees

y me apago en silencios


57

su voz llueve
a cántaros
desde moribundas lunas

desde el clamor deshabitado
de mis cenizas

ella aprende
mis costillas
rompiendo sus follajes

desairando los sueños
en los que me envuelvo
y duermo

hilando
fuera de mí
telarañas certeras

siluetas que extraño
por momentos


59

bebemos de la misma sed
intercambiando luces

nacemos desde
el mismo origen del día

somos
pez
ave

y eso nos salva


60

entro a golpes
al llanto

a fuerza de despojos adiestrados

rompo el delgado río
que separa aquello
que mi boca recuerda

y me sumerjo
sin más
en tu espacio hueco


61

tiemblo
en la exactitud
de la primavera

en el polvo exacto
y sin luz
de mi tristeza

huelo a olvido
soy el reverso
de alguna de sus flaquezas

el frágil estampido
del óxido

la única verdad del silencio


62

me derrumbo

clavo mis incisivos
en la tierra

entonces sueño
que este bar
que esta ciudad

sospecho que mis pies
distan mil espejos
de estar a salvo


63

comparto el hastío
de mi taza de café

ambos nos bufamos
de la noche en la que somos
un puñado de sombras

habitándonos


66

voy a decirte
que te extraño
que estrujo versos
hasta la última gota

ahora
cuando mis manos mudas
tiñen sudores impropios

cuando me amparo
en el mar que son tus ojos

cuando decido esgrimir un mundo
a la medida de mis pies descalzos

cuando nada de lo que soy
supone nubes en las que viajar


67

vuelvo
diré que siempre hombre

no voy a ampararme
en fatídicos espejismos

voy a decir que yerro
simplemente
de modo simple

que tu voz dijo flores
que no supe germinar

que me hundo en abandonos
que merezco
que me ahogan

que no quisiera


68

algo
algo permanecerá

la eterna nube
hoy galopante alazán

el llanto del río
fulgor todopoderoso

tus manos
dibujando risas en mi boca
malhumoradamente hosca

los motivos
este oficio de cazador acechado

(De "Edad Sol", 2007)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Con el trascurrir del tiempo me he vuelto un fiel lector de tus escritos. Es lindo compartir los diferentes momentos, etapas en las que dia a dia nos vemos inmersos...hay en particular uno de estos nuevos fragmentos que disfrute mucho y una cosa mas...no es tan malo extrañar.
Un abrazo

Leo Mercado dijo...

GRacias por la visita (...y la lectura)