martes, 31 de julio de 2007

DESPUÉS

LO QUE QUEDA DE MÍ

de mi paladar
al fondo

mis paisajes
son de espanto

añoran el cauce
predilecto
de tu respiración

(esos cientos de fuegos
persistiendo en su avance)

de mi pecho
al centro

mis latidos
son absurdos

el compás de mis ecos
no halla asideros

trasuda invariablemente

el resto
de lo que queda de mí
es esta mano que aletea
sobre estas letras

y que te extraña

NADA…

no tengo maravillas
o sorpresas
no obnubilo
ni destello

me conmueven
solamente
las huellas de agua
de tus pies
por la casa

y el saberte
siempre conmigo

a pesar de este yo
lleno de nada

PROFECÍA

temo no ser yo
quien escribe
estas palabras

quien transita
esta sangre
ajena
e improcedente

quien amarra
este cuchillo
que me da muerte

CERTIDUMBRES

existe el mar

mas aquí
sólo hay tiempo

y alas

PUJANZAS DEL DESVELO

pude entrar de un zarpado
en estos versos blindados

hubiera podido hundirme
con los pies desnudos

hundirme sin más
en estas
palabras percudidas

preferí en cambio
el sabor complejo
de lo amargo

el difícil ardor
de la punta de mis dedos

la indivisible sucesión
de escobas
que purgan sombras

incluso más allá de mí

GEOGRAFÍAS

aprendo la paciencia
y el andar aletargado

el corazón
no reconoce distancias
se inunda de recuerdos

se vuelve tormenta
por momentos

y mis palabras gotas

me embarco así
por calles de polvo eterno

sombreadas
por la incansable
entereza de las hojas

que no se cansan
de depender del árbol

y que comparten conmigo
el tenaz ajetreo
de una tempestad común

NOCHES Y ESPANTOS

“La noche ha dejado noche en mis cabellos”.
Vicente Huidobro

hilo a hilo
la noche se cose
difundiendo su infinito designio
cubriéndolo todo

arrastrando conmigo
tinieblas impropias
sombras de incógnitos cuerpos

aquí sin embargo hay voces
gargantas que apalean
rincones de asombro

y noche
sombras
noche

(de “Mudanza (y otras cajas)”, 2007)

MONTAÑA

trémula
imponente
ella se alza a la distancia

yo la veo ahora
desde el fondo del valle
y del tiempo

y pareciera que lo que nos une
es algo más extenso
que ese delgado hilo de agua

quizás sea cierto
quizás estemos
ambos
un poco solos

SU INFINITA TAREA

su mano se posa
sobre la noche
que es mi pelo

y se desliza lenta
suavemente
por el puente que tensa
mi espalda

ella no lo sabe
pero cada uno de sus gestos
me devuelve al mundo
de los vivos

pienso entonces en la nada del tiempo

pronto
muy pronto
las hormigas comenzaran
su infinita tarea

FORMAS

indigesto de ausencias

anido arañas
en el hueco de mi abrazo

y la noche
es el gesto más tibio
que pudiera esperar
mi pelo

que se empeña
con el resto
con lo que queda de mí
en entorpecer la nada

MANDATOS

duele tu letra
en los márgenes
de los libros que mi biblioteca oculta

en mi costado
como si de incrustar espadas se tratara

diálogos a destiempo
mensajes ocultos
que descubro
adecuando el caos
a la delicada sintaxis

práctica semántica
de desenfundar sus luces
sagazmente

de pasear por su voz
todas las palabras

como si de eso dependiera
la anquilosada arquitectura
de mi cuerpo trémulo

INTUICIONES

ella no lo sabe
pero lo que sostiene el cielo aquí
es el furor todopoderoso del humo
que la caldera exhala

como una rígida pronunciación
que trasciende el regurgitar
de su panza cocedora de angustias

de brasas maderas y angustias
que yo alimento
y que devora insaciablemente

ella no lo sabe
pero lo que sostiene la tierra aquí
es la impronta mordaz
de mis caballos de arena
que galopan los aires de mis ojos

monte arriba
como si trataran
de cosechar esperanzas
con sus cascos

ella no lo sabe
este sol colgante sí

no voy a romper su oscuridad
y la soledad le irá creciendo
de las afueras al centro

y sus latidos serán
cemento
acero
nada

TODO LO DEMÁS

silencio
silencio

voy a darte

el olvido
hará el resto

(de “Estocá(u)stica”, 2007)

3

ella avanza en la noche
se aleja

yo-me-uno-al-olvido
yomeunoalolvido
ymuao

9

no seré nunca
lo que tu boca nombra

temblarás entonces
ante lo ignorado

yo a cambio
sufriré desazones
miedos
comezones

10

mis pies inscriben en la arena
mis huellas son relatos

inquirido
acusado
dialogo con el velo de tu espalda

13

ignoro el punto exacto
acaricio tu nada
y pareciera que no alcanzara
que sobraran por momentos
mis intentos de tacto


15

en su mano descansa
la medida de mi tiempo

y mi voz que deja
palabras en el aire
silencio en el silencio

17

beso tu boca

en la distancia del metal
en su frialdad acerada
en la pregunta punzante de tus pies
en la arena que no está
en todo lo que no soy

(de “Edad Sol”, 2007, en confección.)

1 comentario:

Anónimo dijo...

NADA..disfruté mucho de este fragmento de verdad. Quizas por que es lo que solamente necestito...Un abrazo.