sábado, 29 de diciembre de 2007

MATERIA PENDIENTE


A los amigos, a los amigos que contruyen la palabra a diario, a los amigos de la distancia, a los de la cercanía; a los de los bares y los del tabaco; a los que comparten conmigo el afanoso ejercicio cotidiano de desentrañar el tiempo, y a aquellos que ya no están (pero viven eternamente en mí, en lo que dejaron).
A todos los soñadores, como yo, que creen que un mundo más justo es posible, y luchan desde el anonimato por esa causa, con la utopía sirviéndoles de pies al andar...
FELIZ 2008 !!!

domingo, 16 de diciembre de 2007

16

procuro
que en la caldera ardan
la madera
las furias
los papeles
mis pedazos

la lluvia que guardo en el hueco de mi abrazo

consagrando está
que es
también
su forma de partida


17

la noche no se aprieta
contra mi pecho

se escapa
monte adentro

y se erige
definitiva
detrás de los cerros inmóviles
que la alimentan

la luna
hoy afilado puñal
no sospecha
estos pormenores lúdicos

espera
desde la primera
de todas las noches


19

si pudieran creerme
que es el tiempo
quien olvida

y no yo

que mis dedos
no son los que
fabrican historias

y sí los tuyos

que me escondo
detrás de mis suspiros
que quisiera que me vieras
tal vez arrojarme al vuelo

que no podría hacer otra cosa
que retorcerme el pescuezo
para saberme vivo

créanme


20

Para Aña, el niño que alguna vez, en la selva guaraní,
me confesó que era un árbol. Él tenía cinco años de edad,
yo algo más de veinte; en ese entonces no supe o no pude entenderlo.


entonces
harto de los quehaceres
de la sombra

de rebosar
en la propiciación acuática

nazco

y me nombro
con un vernáculo silencio
acorde a mi piel oscura
a mi lóbrego pelo

y mis pies enraízan
y mis manos enraman
y me sonrío entonces
como parte del viento


25

digo mis fuegos
cociéndome las partes
el bambú del crucifijo

digo mi espina dorsal
segmentando mi centro
la unión de mi equilibrio

nos digo a todos

a los paraguas de turno
esos mis hongos
después de la lluvia
a las incesantes costureras
del tiempo
artrópodos acechantes

digo mi mano
por último
escribiendo este poema
para vos
para que sepas que vivo

pero sólo aquí
en esta coyuntura
que mis dedos dicen


26

yazgo
profundo de lluvias estivales
desamparado

y desde mis ojos
los cuervos se alimentan
de la benevolencia del verde

esta tarde agonizante
me obsequia el último
de sus suspiros

mientras retorno en mi quietud
al lecho donde fundo
mis minúsculos universos


28

el gran sorbo
de esta sangre tuya
que reclamo

predilecta ofrenda
en la noche sempiterna

que hace mis partes
unirse al todo
que somos

la otra en cambio
noche perecible
está hecha de soledades
de ataduras de sombras
y puñados de espanto

nada podríamos ahí
nada seríamos ahí


30

yo prefiero
la desnudez del mar
ese saber morirse
en íntimas quimeras

la infinitud de su ojo azul
continente invertido
de furias
y mareas interiores

por que nos parecemos tanto
que confundo
por momentos
nuestros respectivos letargos

(De “Desperfectos (cruda poesía mía)”, 2007)

martes, 4 de diciembre de 2007

los mismos, los otros...

3

no somos los mismos
nunca seremos los mismos

nos morimos

y el cielo cerrado nos brinda
el beneficio de su espalda

pero al renacer
algún aroma
acaso un gesto de antemano
nos traerá nuevamente
a la palabra

tendremos que sabernos
otra vez

que disimular diferencias
o sospechadas apetencias


14

mis manos cercenadas
esconden premuras
bajo los pies

las tuyas
en cambio
le hacen bien al mundo

escriben
y
estoy seguro
de eso depende
el aleteo del ave
la ola que pare el mar
la sucesión de las hojas
la borra de mi café

(De "Desperfectos (cruda poesía mía)", 2007)

domingo, 25 de noviembre de 2007

LOS DESPERFECTOS

7

la noche cíclope
me observa la espalda

con su sagaz predilección
lame mi entraña


podría navegarte en mis venas
si quisiera


10


hasta el hartazgo
hasta los coágulos
hasta el desgarro

abrupto te transito

detrás del vidrio
vos doblás
las telas del recato

[no imaginarás nunca
este segundo
en el que te zurzo a mi vida]


11

mi mundo es
una ventana
un árbol
un pájaro

todo
pero todo
transcurre ahí

(De “Desperfectos (cruda poesía mía)”, 2007)

domingo, 18 de noviembre de 2007

Viento Norte

ÁRBOL

me asumo mundo
olvido entonces
casi todas
las palabras
simples

los pretextos

quizá lloramos luz
ambos
a la distancia

y yo intento
darme cuenta
me sacudo
y estiro mis ramas

y ya soy cielo
y no más mundo

árbol

y tengo miedo
y lloro


COMO DE COSTUMBRE

otra tarde
que se va

estas lejos
y yo descalzo
colgando ropa
como de
costumbre

me sonrío
y no digo nada

pronto vendrá
el invierno
desplegando sus redes

sé que no tengo todo

arrullo tu sueño
sencillamente
y es como si ya
no me faltara
nada


APATÍAS

sospecho
que este doble frío
de huesos
y de ausencias
hoy será mi único camarada

quisiera poder
hablarle de vos

pero él
mi vecino de asiento

se empeña
en colmar de vaho
una ventanilla
que distorsiona
las cosas

me pregunto
si sumergirme
en estas líneas
es efectivamente bucear

ser triste habitante
abrazar las palabras
abrazarte


USANZAS Y OTRAS COSTUMBRES

[…]
cuando el vacío
domina el encuentro
cualquier simetría
se transforma
en el otro

Paola Ferrari

husmear
el resto de café
el reloj

ese
ritual anónimo
de la costumbre

y la siempre misma ventanilla

deshecho amparo
de sombrías
contiendas

que acaban siempre
en un zócalo
triste
gris

ya no digo nada

estás
por fin
conmigo


REVELACIONES


fuego
fulgor
fragor

espalda contra espalda

hablo
nuevamente
de nosotros

(De "Viento Norte". Color Pastel Ediciones. Buenos Aires. 2005)

domingo, 11 de noviembre de 2007

De vigilias y letargos...

NOTA: Los versos que componen estos cinco poemas me fueron conferidos de una forma extraña: los encontré en un cuaderno de mi pertenencia, sobre el cual casi nunca escribo poemas, aunque sí versos sueltos, que por lo general van a componer poemas, pero en la costumbre de mi computadora. La única explicación posible es que el cuaderno fue soñado, al igual que los versos. XLIV está reproducido textualmente; es decir, tal como pude leerlo en el cuaderno en cuestión (y recordarlo después); los restantes poemas, por su parte, fueron redactados bajo la certeza de la vigilia, pero sometidos a la borrosa memoria que tenía de ellos en el cuaderno del sueño.
Indudablemente, los cuatro últimos poemas son míos, dado que yo los escribí bajo la responsabilidad de mi poca lucidez; en cambio, ignoraré siempre si el primero es producto de mis propias manos.


XLIV


diré que de los pájaros envidio
el ejercicio del vuelo
su forma de ser aire

voy a decir que nada
pero nada
podrá salvarme
de este último naufragio

ni mis manos
sosteniendo la humedad
ni la línea sepia
que dibuja tu rostro en el papel

me aprestaré entonces
al borde del abismo
y pensaré antes del salto
por última vez
que de los pájaros envidio
el ejercicio del vuelo
su forma de ser aire

XLVI

aunque quisiera
no podría demorar la noche
ella obedece
a siniestras entelequias
que tejen y destejen sombras
a capricho

como yo
a capricho
me lleno de chispas fulgurantes
derrotado
con dientes apretados

y huraño insisto
en amarte
a la luz de las responsabilidades

XLVII
(1982)


rugen los espantos
de la guerra inútil
mientras yo
saciado de útero
inhalo mi primera bocanada de mundo

y así resisto
por primera vez
el embate espantoso
de estar vivo

LIII

aquí hay restos
de nuestros altercados
tus fragmentos

versos inconclusos
de algún intento
mis furias

cual filántropo me salo las partes
del todo
a gusto

y a gusto me devoro hasta a las ansias


LIV

tu voz cierra esta herida
este acólito de algún
inoportuno fallecimiento

de aquellos que espían mis tropiezos

tu voz llueve a cántaros
entiende que todo
pero todo
sucede a orillas de mis manos

tu voz es el futuro que esta aquí
tendido en esta cama
lleno de flores
de nombres

de tu café perfumado
(De "Entressilencios", 2007)

miércoles, 31 de octubre de 2007

Versos, otra vez...

XXXI

ordenar tus lunas
y el misterio develado
de tus pies desnudos

quizá no sea evidencia
de nuestras noches
y sus tropeles

sé que no inhalaré todo el aire
destinado a mis pulmones

y que ese será el dictamen

por lo demás
tu noche prolija
formará parte de otro cielo

la mía en cambio
de ojos enormes y harapientos
murmurará las palabras
que demando


XXXII

entonces
cuando me vuelva rutina
asumiremos silencios

enfrentaremos esos seres
que creemos reales
pero que ocultamos en el placard

yo seré la suma
de dedos manchados
el que tiembla a tu sombra

vos la brisa ardiente
que transcurre aletargada
por un día anhelado


XXXIX

acaricio los detalles
mientras me apresto al viaje

yo
moroso de tactos
dejo que mis palmas descansen
por un instante
en la topografía de tus mapas

sé que más tarde
mi destino otra vez
será marcharme entre sombras
y esas complicidades de la noche


XLI

ignoro si hoy
podría consolar todo el verde
que mis ojos abarcan

habría que ocultarse
entre disparos al aire

entre la arcilla
en que modelo una costilla

para que seas
para tener mi costado intacto


XLIII

el revés de mi camisa
su estar patas arriba
y las verticales trenzas

es todo lo que mi ventana
complace

yo revuelvo
líquidos imposibles
hasta el cansancio

fecundo esos engendros
que poblarán mi mundo
de papeles ilegibles

quiero decir
tirito en esta cárcel
todos mis huesos demasiado

(De "Entressilencios", 2007)

miércoles, 17 de octubre de 2007

USANZAS y otras costumbres

Ella abre las cortinas de par en par, marcando una cruz perfecta, intersectando sus dos brazos en línea recta con el resto de lo que queda de su cuerpo perpendicular. El sol se aventura, violento, sobre las sábanas antes, y mi piel después. Ocho treinta de la mañana. Las responsabilidades parecieran llegar siempre en el momento menos oportuno. Me despabilo entonces las modorras y las lagañas, los abrazos, los besos trasnochados. Dejo restos de mi cara en la toalla, restos de pasta de dientes, rubores ajenos. Me visto con lo primero que encuentro, que, a su vez, coincide con lo último que perdí anoche al borde de la cama. La camisa deja entrever, en el surco que marca el saco en dirección norte-sur, algunas peripecias que la plancha ignora, y que yo hago como que no importan.

Abro la puerta con los ojos cerrados y beso a mi mujer mientras inhalo profundamente, por última vez, el aroma a café caliente que le ronda el cuello. Como todos los días, tardo algunos segundos en abrirlos, y al hacerlo, el mundo sigue siendo igual que ayer: el mismo árbol en el mismo lugar, la vereda de tierra ahí, la lejana tranquera, el surco de agua, las hojas secas, los cerros del frente. Sin embargo, la tranquilidad de la costumbre, surte cierto efecto de continuidad del cosmos. Mi cabeza se agacha, casi involuntariamente, producto acaso de la gravitación. Lo que encuentro entonces son mis pies dentro de los zapatos. Muevo los dedos y pareciera que hubiera hormigas en su interior, intentando escapar. Pienso entonces en el camino por delante, en el furor todopoderoso de la cobardía, en los peces de plomo, y emprendo quizá el último viaje.

Ella abre las cortinas de par en par, marcando una cruz perfecta…

EL FILO DEL PU( )AL

Advertencia
En un primer momento, creí que los hechos se( )alados a continuación me habían sido confiados por el mismísimo protagonista, dos días después de sucedidos. Yo intenté relatar una historia al respecto y no pude hacerlo. Las palabras que proceden son un peque( )o y empe( )ado, aunque insuficiente, intento en ese sentido. Sólo después de escritas entendí que jamás había estado en Espa( )a, y que mucho menos podría haber conocido a I( )aki Nú( )ez. Podrá decirse o pensarse entonces que acaso yo soy el protagonista; en tal caso, ni yo mismo ni estas palabras, ni este papel ni usted, entra( )able lector, existimos.



Al abrir los ojos, las laga( )as cotidianas no entorpecieron su visión. Frunció el ce( )o, levemente, y se miró en el espejo. El sue( )o, de otras tantas ma( )anas, desde( )aba la peque( )a e imperceptible imagen del reflejo. Espa( )a en esos a( )os respiraba olor a espanto, a ca( )ón. Constri( )ó nuevamente al espejo, desconfiado, desafiante. Extra( )amente no había nadie. No pudo acompa( )ar su pu( )o hacia el bolsillo izquierdo del pijama, no hurgó, no instigó, y no dio con su pa( )uelo. No halló se( )as, rastros. Algo andaba mal. Giró su humanidad ciento ochenta grados, con la cabeza gacha, buscó ce( )irse con ambas manos al lavabo. No consiguió hacerlo. Entonces su respiración comenzó a acelerarse. Corrió hasta el cuarto y advirtió que en el teclado de su máquina de escribir faltaba una letra. Trató una y otra vez y no logró escribir su nombre. Tampoco sus u( )as estaban en el lugar exacto. Algo andaba mal, definitivamente. Todo parecía ensue( )o. Revolvió sus papeles, insistentemente. Era su efigie, sí, la de la cedula de identidad, pero no pudo leer su nombre ahí. El desenga( )o y la desazón fueron un hecho. Las sombras todo lo cubrieron. Así, el se( )or I( )aki Nu( )ez, como un ni( )o que extra( )a sus mu( )ecos, eligió el filo del pu( )al. Ese día no pudo morir.


A Ana Lucía Mondada

martes, 16 de octubre de 2007

...más silencios

XI

bajo la elocuencia de esta certeza
perezco

yazgo tendido
con murmullos de abatido

es cierta la sentencia
ciertos son mis fantasmas
sus eternas soledades
todas mis bocas mudas

lo que perdemos
señores
es solamente aquello
que no pudimos sostener

o que no pudo sostenernos


XII
(autorretrato)


comencemos por nombrar la noche
altísima
inacabable

y la planicie que la sostiene
hacia el sur
amparo de seres que acechan
por la recta colina
flanqueada por destinos muertos

y ahí
hueco infinito de vientos
animal de presa
catapulta
artilugio del salto

terminemos por nombrar marañas
la suma de alambres tejidos entre sí
crujientes metáforas
de un sospechado cuerpo
que ensarta dos tentáculos
en el mundo

y que pretende respirarse


XIV

la hormiga arrastra la hoja
trabajando ferozmente

la mariposa lucha contra un día
que no la salvará

acrecienta sus colmillos desafiantes
la araña sobre la tela

yo escribo el mundo
con desesperación de insecto

con fallecimientos ajenos
para otra ocasión

con soledades de jungla
y sombras en la sombra


XXI

mis palabras
se avergüenzan
de las manos que las urden

intentan huir de la cárcel de papel
que les toca en suerte
del nombre
que algunas veces es mío
y las persigue

de mis rectas culpas
de sempiternos fantasmas

de todo lo que no soy


XXII

ha de volver
lo sé
tu cuerpo a mi intemperie

despojado de sus jaulas

nos abandonaremos entonces
a la horizontalidad de una cama
A U S E N T E

y lloraremos
lloraremos juntos aquello que no existe


XXIV

poco importa
mi vida

algún día
no tendré sueños que soñar
no me recordará el papel
ni el polvo

no ampararé criaturas
en mis sombras
ni compartiré el sabor amargo
de mi boca hueca

entonces
cuando el viento implacable
de los días triunfe

poco importará mi muerte

(De "Entressilencios", 2007, en confección)

miércoles, 26 de septiembre de 2007

TRES (PRIMEROS) SILENCIOS

II

coronado de espinas
suspendido entre maderas
observo los secretos del viento
sus eternos designios

soy el origen mismo del pecado

egoísta perezco
sin compartir mi muerte
y sus divinas providencias


III

cargo bajo el brazo
la leña que es el día

[junto a la caldera
agazapada
espera el hacha
que es la noche]

transito los senderos del felino
de la antigua muerte
conjugada en tabacos pretéritos

del indiferente árbol
que dibuja en sus ramas
pájaros que no se posan
libertades que no tiene


V

ya no habrá tiempos
que se ensamblen en manos
propensas al vuelo

habrá la noche
el cielo raso
las nubes
sus pavores
(De "Entressilencios", 2007, en confección)

martes, 18 de septiembre de 2007

DESDE EL REGRESO....

26

no justificaré porqués
ni cuándos
no voy a hablar
de lo que no está

diré que hay nubes
que veo
que ignorás

persistencias de ductus
que calan vitales músculos
que no latís

diré que la muerte espera
agazapada
cualquier descuido palpitante

que yo la veo conmigo
a diario
compartiendo mesas rostros
factores sanguíneos


32

el infinito desierto
se ahoga en mis ojos

mis pies
van recogiendo distancias

arena
arena
te oigo perfectamente
alimentando mi libertad
mis inmensas bocanadas de humo


36

sin palabras
hablo con las lunas
de tu oído

con la caricia
de tu abrazo
toco sin manos
tu aroma a azahares

y en ese oleaje
atravesante
nos reconozco
desangrantes
absortos

vivos


43

respiro sin tus ojos
sin la raíz que me funde
a la pluma
al ave

sin las breves gotas de lástima
del verdugo despiadado
que quisiera irse
y quedarse

enfurecido ante su destino
de ajenos cauces rojos
nunca propios

refugiado en máscaras
sin brisas
en certeros temblores
sin hambre

en miradas que ya no son


45

la noche
de alambre

desde el fondo
de su negro pelo
hasta sus estridentes
dientes de sombra

cabe
en el espacio que resta
tu cuerpo ausente


48

lo que sucede
entre tus párpados
es la muerte que me vive

mis vértebras
el torrente de mi estrella

es la síntesis de todo el cielo
en el aire de tu aliento


49

quien niega
desarropa

teje desnudos sin trama
sopla vientos helados
fríos medulares
infinitos polvos

pero nunca
realmente
olvida


51

te pienso luz

entre jazmines
con tenues manos
que aprisionan rostros a destiempo

te siento paz

rebozando verdes
en la transparencia de tus pies
que todo lo andan

yo sólo quiero escribirte abrazos
que no lees

y me apago en silencios


57

su voz llueve
a cántaros
desde moribundas lunas

desde el clamor deshabitado
de mis cenizas

ella aprende
mis costillas
rompiendo sus follajes

desairando los sueños
en los que me envuelvo
y duermo

hilando
fuera de mí
telarañas certeras

siluetas que extraño
por momentos


59

bebemos de la misma sed
intercambiando luces

nacemos desde
el mismo origen del día

somos
pez
ave

y eso nos salva


60

entro a golpes
al llanto

a fuerza de despojos adiestrados

rompo el delgado río
que separa aquello
que mi boca recuerda

y me sumerjo
sin más
en tu espacio hueco


61

tiemblo
en la exactitud
de la primavera

en el polvo exacto
y sin luz
de mi tristeza

huelo a olvido
soy el reverso
de alguna de sus flaquezas

el frágil estampido
del óxido

la única verdad del silencio


62

me derrumbo

clavo mis incisivos
en la tierra

entonces sueño
que este bar
que esta ciudad

sospecho que mis pies
distan mil espejos
de estar a salvo


63

comparto el hastío
de mi taza de café

ambos nos bufamos
de la noche en la que somos
un puñado de sombras

habitándonos


66

voy a decirte
que te extraño
que estrujo versos
hasta la última gota

ahora
cuando mis manos mudas
tiñen sudores impropios

cuando me amparo
en el mar que son tus ojos

cuando decido esgrimir un mundo
a la medida de mis pies descalzos

cuando nada de lo que soy
supone nubes en las que viajar


67

vuelvo
diré que siempre hombre

no voy a ampararme
en fatídicos espejismos

voy a decir que yerro
simplemente
de modo simple

que tu voz dijo flores
que no supe germinar

que me hundo en abandonos
que merezco
que me ahogan

que no quisiera


68

algo
algo permanecerá

la eterna nube
hoy galopante alazán

el llanto del río
fulgor todopoderoso

tus manos
dibujando risas en mi boca
malhumoradamente hosca

los motivos
este oficio de cazador acechado

(De "Edad Sol", 2007)

lunes, 17 de septiembre de 2007

PRÓXIMAMENTE...

...algunas de las criaturas que habitan "Edad Sol" (terminada y corregida ya) harán su presentación en estas lejanías, después de haber sido gestadas en patrias ajenas...
Paciencia (para los que leen), y perdón (para los que no).

martes, 21 de agosto de 2007

Me voy, me voy, dejo aquí mis esperas...

29

“me voy me mudo
me vuelvo llama frenesí camino
alba y montaña
y bosque mar cuchillo
azafrán la almohada”

Edgar Bayley


la tierra ruge bajo sus pies
herida de muerte
se desangra

y por sus fauces bebe hombres
i n s a c i a b l e m e n t e

viajo a su origen entonces
en mis nubes de tabaco
a la cuchillada que propicia mi rotundo final
ahí hay abrazos bienvenidos
gestos
manos que convocan

aquí noches
y ausencias
soledades inciertas

30

“Yo me voy a otra parte,
y me llevo mi mano,
que tanto escribe y habla”.

Jaime Sabinés


a cuestas
con mi mochila desbordando espanto
me deshago un instante
de los pájaros que remontan
mis cielos de cuajadas lunas

del tiempo de la pobre desesperación

busco mis nortes
tus soleados días
voy tras tu huellas

sólo el roce de tus manos
rompe el aire de mis huesos fríos

(de “Edad Sol”, 2007)

martes, 14 de agosto de 2007

28

“cuando alguien me escribe yo le escribo
cuando alguien me piensa yo lo pienso
cuando alguien me olvida yo lo olvido”

Edgar Bayley



en el cruel dictamen de la noche
el silencio hará su nido

yo dejaré que me crezcan
unas alas enormes
y surcaré entonces
cielos ajenos

y entenderé que mi patria
no es este cuerpo prestado
que habito por momentos

y que vos
incógnito fantasma
desechaste mis emplumadas manos
a cambio de volver tus ojos
al incansable juego de sombras

(de “Edad Sol”, 2007)

SENTENCIA

“Te nombraré veces y veces”.
Juan Gelman


sacudiré mi tristeza
en la tuya

serás una mujer
sin espejos

seré la luna
que gota a gota
se cae de entre tus dedos

temblarás ante
mi crueldad
de espalda

y no tendrás refugio
cuando me canse
cuando tus huellas sufran
mi abandono
de vereda gastada

y estés sola mientras
desde alguna orilla
de tu alma descosida

el cielo desagüe
su mar incierto
de angustias

(de “La otra estética”, 2006. Este texto además, formó parte de la selección que César Melis realizó para la antología “Poesía encontrada”, que editorial Dunken publicó en Buenos Aires, en mayo de 2007)

sábado, 11 de agosto de 2007

duo

19

ella lava los jardines de la memoria

manipula la espalda metálica del olvido
su interior incierto
donde las palabras
acaso nunca alcanzan

ella se resguarda
de los espejismos
anochece sin ellos

yo ignoro el recato
de sus inquietudes

dejo que me duela de raíz

me voy
me voy
en el humo de mi pipa
a un país que desconozco


23

seré la suma de números
la tinta del papel
la espalda acerada

imperfecta anatomía
del trasluz
incierta desdicha
de lo informe

seré lo que tu boca no nombra
y tus manos ignoran

la extraña pestilencia
que extrangula mares en un puño
y sueña con beber pescaditos de plomo

(de "Edad Sol", 2007)

martes, 7 de agosto de 2007

CORBATAS ROJAS

Las hojas amarillas del otoño por la ventana, la yerba del mate, años de espera, la indivisible sucesión de átomos, la totalidad del libro, la puerta, los vidrios, el sueño, las sábanas inconclusas, desarropadas, las despeinadas medusas, las musas, músculos adormecidos, teclas, dedos saltarines, ollas con tallarines. Y a continuación yo, intentando resolver la vital disyuntiva que propone mi infinita colección de corbatas rojas.

miércoles, 1 de agosto de 2007

..de "edad sol"...

18

la luna repleta
descansa sobre mi nuca

balancea sus luces
y su vaivén se lleva ausencias

te va trayendo
ana
en el gesto tibio
de su abrazo sin paz

martes, 31 de julio de 2007

DESPUÉS

LO QUE QUEDA DE MÍ

de mi paladar
al fondo

mis paisajes
son de espanto

añoran el cauce
predilecto
de tu respiración

(esos cientos de fuegos
persistiendo en su avance)

de mi pecho
al centro

mis latidos
son absurdos

el compás de mis ecos
no halla asideros

trasuda invariablemente

el resto
de lo que queda de mí
es esta mano que aletea
sobre estas letras

y que te extraña

NADA…

no tengo maravillas
o sorpresas
no obnubilo
ni destello

me conmueven
solamente
las huellas de agua
de tus pies
por la casa

y el saberte
siempre conmigo

a pesar de este yo
lleno de nada

PROFECÍA

temo no ser yo
quien escribe
estas palabras

quien transita
esta sangre
ajena
e improcedente

quien amarra
este cuchillo
que me da muerte

CERTIDUMBRES

existe el mar

mas aquí
sólo hay tiempo

y alas

PUJANZAS DEL DESVELO

pude entrar de un zarpado
en estos versos blindados

hubiera podido hundirme
con los pies desnudos

hundirme sin más
en estas
palabras percudidas

preferí en cambio
el sabor complejo
de lo amargo

el difícil ardor
de la punta de mis dedos

la indivisible sucesión
de escobas
que purgan sombras

incluso más allá de mí

GEOGRAFÍAS

aprendo la paciencia
y el andar aletargado

el corazón
no reconoce distancias
se inunda de recuerdos

se vuelve tormenta
por momentos

y mis palabras gotas

me embarco así
por calles de polvo eterno

sombreadas
por la incansable
entereza de las hojas

que no se cansan
de depender del árbol

y que comparten conmigo
el tenaz ajetreo
de una tempestad común

NOCHES Y ESPANTOS

“La noche ha dejado noche en mis cabellos”.
Vicente Huidobro

hilo a hilo
la noche se cose
difundiendo su infinito designio
cubriéndolo todo

arrastrando conmigo
tinieblas impropias
sombras de incógnitos cuerpos

aquí sin embargo hay voces
gargantas que apalean
rincones de asombro

y noche
sombras
noche

(de “Mudanza (y otras cajas)”, 2007)

MONTAÑA

trémula
imponente
ella se alza a la distancia

yo la veo ahora
desde el fondo del valle
y del tiempo

y pareciera que lo que nos une
es algo más extenso
que ese delgado hilo de agua

quizás sea cierto
quizás estemos
ambos
un poco solos

SU INFINITA TAREA

su mano se posa
sobre la noche
que es mi pelo

y se desliza lenta
suavemente
por el puente que tensa
mi espalda

ella no lo sabe
pero cada uno de sus gestos
me devuelve al mundo
de los vivos

pienso entonces en la nada del tiempo

pronto
muy pronto
las hormigas comenzaran
su infinita tarea

FORMAS

indigesto de ausencias

anido arañas
en el hueco de mi abrazo

y la noche
es el gesto más tibio
que pudiera esperar
mi pelo

que se empeña
con el resto
con lo que queda de mí
en entorpecer la nada

MANDATOS

duele tu letra
en los márgenes
de los libros que mi biblioteca oculta

en mi costado
como si de incrustar espadas se tratara

diálogos a destiempo
mensajes ocultos
que descubro
adecuando el caos
a la delicada sintaxis

práctica semántica
de desenfundar sus luces
sagazmente

de pasear por su voz
todas las palabras

como si de eso dependiera
la anquilosada arquitectura
de mi cuerpo trémulo

INTUICIONES

ella no lo sabe
pero lo que sostiene el cielo aquí
es el furor todopoderoso del humo
que la caldera exhala

como una rígida pronunciación
que trasciende el regurgitar
de su panza cocedora de angustias

de brasas maderas y angustias
que yo alimento
y que devora insaciablemente

ella no lo sabe
pero lo que sostiene la tierra aquí
es la impronta mordaz
de mis caballos de arena
que galopan los aires de mis ojos

monte arriba
como si trataran
de cosechar esperanzas
con sus cascos

ella no lo sabe
este sol colgante sí

no voy a romper su oscuridad
y la soledad le irá creciendo
de las afueras al centro

y sus latidos serán
cemento
acero
nada

TODO LO DEMÁS

silencio
silencio

voy a darte

el olvido
hará el resto

(de “Estocá(u)stica”, 2007)

3

ella avanza en la noche
se aleja

yo-me-uno-al-olvido
yomeunoalolvido
ymuao

9

no seré nunca
lo que tu boca nombra

temblarás entonces
ante lo ignorado

yo a cambio
sufriré desazones
miedos
comezones

10

mis pies inscriben en la arena
mis huellas son relatos

inquirido
acusado
dialogo con el velo de tu espalda

13

ignoro el punto exacto
acaricio tu nada
y pareciera que no alcanzara
que sobraran por momentos
mis intentos de tacto


15

en su mano descansa
la medida de mi tiempo

y mi voz que deja
palabras en el aire
silencio en el silencio

17

beso tu boca

en la distancia del metal
en su frialdad acerada
en la pregunta punzante de tus pies
en la arena que no está
en todo lo que no soy

(de “Edad Sol”, 2007, en confección.)

DURANTE

DESNUDECES

hago como
que me
asombro

pasa
lo de siempre

la lluvia
lava los huesos
que discurren
en corrosivas
emanaciones
del ser

y en esas jaulas

ruinas
de anteriores
pellejos

vos hacés
como que no
te das cuenta


OLVIDARTE

sería sentirse
pez pescado

extrañar el agua

decir que
las nubes
pretenden
ser amadas
por peces
voladores
que extrañan el agua
que añoran el agua

sería como
recoger escamas
como desovar angustias


POSIBILIDADES DEL SUEÑO

hablar
de los adioses
de supuestos
paraderos

bastaría un segundo
para escaparme
de esta
noche

pido aire
auxilio

piedad
a mis fantasmas

y me ahogo
en un mar
de sábanas


CON TODO

con todo

con las paredes
desbordando
espanto

humedades

rastros de
otros tiempos

rostros

regreso
de algún puerto
del infierno
que supe
ganarme

y ya no hay
mares
naves


ABEJAS
“…siempre hay abejas en tu pelo.”
Octavio Paz
siempre
yo las miro
absorto
y confundo
sutilezas
y especulo
distancias
siempre hay abejas en tu pelo
siempre
lo ignorás
absorta
y te veo pasar
y quisiera decirte
linda
y dulce y tierna
vos
todas
toditas
(de “Ritual anónimo”, 2005)


ALMOHADA EN SOLEDAD

tu única
desnudez
es una
bufanda
al cuello

mi único
saber
un
repaso
casi a
contrapelo

hablo
de tus pieles

no digo más

deposito

llanamente
deposito
u
n
o

a

u
n
o

mis
planes
en la
almohada

y cierro
los ojos
como si pudiera
exiliar así mis
insomnios


VIENTO NORTE

fuerte
con furia

soplando

de
a
r
r
i
b
a

me trae
un cielo REPLETO
de
c e l e s t e s


PRESUNCIONES

MI NOCHE
no está
en el tiempo

esa
concomitante constancia
de amores y de odios

de encuentros
y
desencuentros

que bregan a diario
dos agujas
viles
abstrusas

MI NOCHE
no está
en el tiempo

está en esa ignorada
sospecha
de frialdad
de unas sábanas
que no son
MÍAS

(de “Viento norte”, 2005)


REPRESALIAS

“Corriendo a brazo tendido
por las veredas de tu ciudad
buscándome”.
Paola Ferrari

abrazo extendido
manos abiertas

trajino una ciudad ajena

en gestos
no en veredas

una ciudad que sólo podría
pertenecerme
en palabras
en distancias

una ciudad
en la que buscaría
sólo un cuerpo entre millones
sólo uno

DE CIELOS Y SOLEDADES

“…y vuelvo a tener cielos”.
Julio Leite

solo

casi sin quererlo

distribuyo presunciones
sobre la blancura
de un mantel infranqueable

de un mantel casi infinito

indago
a mis manos
calores
aromas reticentes

cierro entonces
los ojos
como queriendo
abarcar
todas las seguridades

me aferro
finalmente
a tu sonrisa

y vuelvo a tener cielos


ABORDAJES

revuelvo el café
de una taza
que parece
naufragarme

en libros
que me angustian
de indigencias

pienso en el infinito
ángulo
de mi pared

y sufro la pena
de una ausencia
que duele mares

SOLOS DE OLVIDO

“solos de olvido
cada uno en su isla inmerecida
[…]
solos aquí y allá sabiendo
que algo nos une y nos convoca”
Mario Benedetti

guarecemos bocas
temblando

CON
idénticos hálitos
que se entrecruzan
que se confunden

allá serán uno

A Q U Í
mi soledad
tiene cuatro paredes


RECLUSIONES

“yo sé que vivo entre dos paréntesis”
Octavio Paz

y que me debato
con euforia visceral

en un oscuro
C I E L O
que en vano
intenta reñirme
IRRISORIAMENTE

cuestionarme
certezas
formas de libertad

yo sé que vivo entre dos paréntesis
recluido

entre cuatro paredes
entre mil fantasmas

DECLIVES

me
P
R
E
C
I
P
I
T
O

liso
vacuo
ausente de mí

quisiera aprenderme
de memoria
reconstruir cada gesto

tiendo un
hilo de luz
nada más

entonces
se alzan tus manos

(de “Lo crudo”, 2005)


FICCIONES

levanto
los párpados
todo el telón del mundo

vos
y el borde de la cama
respectivamente

bostezamos juntos
juntos desayunamos

padecemos
vahos
modorras
apretones
ventanillas

compartimos
notas
tachones
libros
comentarios

almorzamos sin sal
y amedrentamos siestas
que se niegan a dejarse dormir

después charlas
risas
quimeras

ahora sacudo mi cabeza

QUISIERA
(alguna vez)
decirte
que hasta la borra
de mi café
te quiere

y que te pienso conmigo
hasta en cada
vuelo de mosca
cada semáforo en rojo
cada hormiga
o miga de pan

GRAMÁTICA

“…por eso te busco en la palabra…”
Rosa Machado

vos
forma compuesta
pretérito perfecto

vos
conjunción de verbos regulares
que aman
temen
y parten

vos estructura sincrónica de vida

yo
subjuntivo
simple
imperfecto

yo
queriendo SER
más allá
de su condición de auxilio

yo manojo de incertidumbres

ignoro
si mis palabras
son simples o compuestas


a secas
que te quieren
más allá de toda prosodia
o forma sintáctica posible


que te busco
insistentemente
en la palabra

y que por momentos
te encuentro escondida
asustada
detrás de un vil escritorio
de oficina

SABERNOS

“Yo me duermo a la orilla de una mujer:
yo me duermo a la orilla de un abismo”.
Eduardo Galeno

dormir
no es dormir

es sentir
bajo mi índice
el surco longitudinal
de tu espalda

es desentrañar
el aire pesado
de tu respiración

tu pulso lento
ocioso

es ocupar
un recoveco
en el tiempo

es acurrucarse
en el espacio

dormir
no es dormir

dormir
es
sabernos

COMPARTIMIENTOS

“…y nunca se está
en la vida jamás se está
de veras
solo”.
Anónimo, en “La canción de los presos”
de Eduardo Galeano


por más
que repases
a diario
tu fastidio

y yo sea
eterna lejanía
forma borrosa
potencial llegada

quiero decir que nunca se está de veras solo

que no te hundas
porque me hundo
que no te caigas
porque me caigo

y que sueñes
porque sueño

SOBRE ESTA MESA DE BAR

burlamos geografías
distancias no

cientos de
kilómetros
se depositan
ahora

sobre esta mesa de bar
que resulta
I N F I N I T A
de ausencias
VUELOS

desde mi ventana

mis alas
se despliegan
puras
implacables

sólo digo
que la soledad
es
a veces

ESTAS PALABRAS

creo que
estas palabras

navegadas desde
la pesadez
de estos aires

y que yo desmenuzo
con el remolino
AGRESIVO
de tus vientos

oxidan de memoria
mis fronteras
mis bordes

no lo sé

pero evoco esa voz
inaudible
todos tus pájaros
tus azoradas flores
tus pies jadeantes

(de “Breviarios”, 2006)


TODO

el universo es incierto
incierto es este teclado gris
en el que mis dedos saltan
insistentemente

es incierta esta pantalla
en la que veo
una ficción de palabras

quizá también lo sea
la silla en la que apoyo mi osamenta
la totalidad del cuarto
yo a veces

PERIPECIAS

husmeé la retaguardia
de tus manos mudas

el murmullo de tus pasos

indagué a tus sábanas
proposiciones pretéritas
huellas rastros
improntas

y en un largo
soplido instigante
conseguí por fin
vaciar mis pulmones

ahora envejezco
con un traje
recién comprado

acomodo
mi corbata roja

y me ahogo
en el mar de olvido
que me corresponde

VISLUMBRES

A L G O
algo queda

quizá una sombra
la altísima noche

acaso
los ademanes de tus manos
que te envuelven
vida adentro

quisiera respirar
todos tus gestos

llover desde tus ojos

ser el liso cielo azul
el viento
los pájaros

todo lo que te nombra

y los perfumes
en los que te apoyas
sofocada
con el rojo violento
de tus polleras

(de “La otra estética”, 2006)

RESISTENCIAS

dejen
que la primavera
avance

que despliegue sus alas

me he cansado
de temblarte
invierno

en el hueco
huidizo
de mis penas

en mis desbaratados poemas

y en ese
latido absurdo
en donde
no está
lo que me resta



no basta
sé que no te basta

me alcanza
sé que me alcanza

tus pies
me relatan sucedidos

CERROJO

aún late
en mis pies
ese cerrojo
de interminable
sombra

como quien repite
de memoria
la lección

no supe entonces
si gravitar en él
no lo sé ahora

TIEMPO TIEMPO TIEMPO

demorar el horizonte

dejar que el tango
suene
irrelevante

que los fuelles crujan
sufran

PELAR LA CEBOLLA (o llorar su ácido)

ella canta

como si de cantar se tratara

es pelar
la cebolla
capa a capa

es llorar su ácido

yo la escucho
y no hallo
vocesritmoscuerdas

desentraño
desesperaciones
miedos
azares

me embarco así
en el tedio
de una imagen inquieta
en el espejo

no quiero ser
esa suma de palabras
ocultas en una caja


GRAMÁTICA (bis)

mis sueños
son tan grandes
que no caben
en la almohada

y sé que el gran hueco
es la puerta
y el menor
la ventana

y sé que las palabras
me consumen
de a bocanadas

que mi torso es esdrújulo
y mis manos dos verbos
que hacen hacen hacen

mis pies en cambio
dos accidentes gramaticales
que equilibran
entre un pretérito imperfecto
y un futuro potencial

en el que soy
siempre predicado
y nunca sujeto

(de “Cardumen”, 2006)

ANTES

CAMBIO DE PIEL

"...por qué tu nombre vuelve
como el hacha a la herida..."
Julio Cortázar

me despojo
ya
de las penas
cansadas

y me visto
ya
de las nuevas

CONSTRUYÉNDOME

“Mi soledad está hecha de ti, lleva tu
nombre en su versión de piedra.”
Olga Orozco


el aceite
necesita del agua
para ser


ESPERAS

renuncio

renuncio
al misterio
armonioso
de mis esperas

(de “Papelitos”, 2003)

BUFANDA

muertos de
frío
muertos de
miedo
nos enredamos
en una
bufanda

en una
bufanda tan
pero tan
larga

que nos
pasamos
toda la
vida
juntos

desenredándola
desenredándonos

(de “Parches”, 2003)


DISTANCIAS

de mi pecho
a tu corazón
hay como
mares

tan grandes
que nos
cuesta tanto
dejarnos mojar

y así nuestras
playas
tienen tanta
arena

que los caracoles
hacen
castillos


NUESTRAS MISERIAS

llegaste con
tus zapatillitas
tan dulces
como vos

y sus agujeros

te recibí
con mi corazón
tan gastado
como yo

y sus hilachas

fue
verdaderamente
la hermosa celebración
de nuestras
miserias


NUESTRO REFLEJO

miro mi reflejo
en el espejo
y ya soy otro

creo parecerme
un poco a vos
pero sólo un poco

una enorme nariz
unas cuantas canas
y una frente que se agranda
cada vez más

no son suficientes
pruebas

aún me faltan años
años
de triunfos
de derrotas

pero fundamentalmente
de lucha
papá


LA NOCHE BOCA ARRIBA

horas y
horas
con la noche
boca arriba

mirando y
mirando
esa estrella
alineada perfectamente
perpendicular
a la maría del medio

con la inocente
esperanza
de que vos
en algún lugar
del mundo

también estés
con el peso
de la distancia
la tristeza
de la soledad
y por qué no

con la misma noche
boca arriba

(de “Arde el mundo”, 2003)



UN LUGAR

tiene que haber
un lugar

en el pizarrón
entre marx y los muñequitos
o en la teoría de algún valor

en los papelitos circulantes
entre
tachones notas y dibujitos
o en ese silencio del
subdesarrollado
tercer mundo

en los bancos
en las aulas
en el parque
en la yerba del mate
o en los rincones oscuros
que fueron míos/
tuyos

tiene que haber
un lugar
en donde apoyar
tu ausencia


SOLAMENTE UN CÍRCULO

solamente un círculo
en mi mano
hay
hoy

dibujado por el lápiz
del tiempo

todavía recuerdo
cuando sólo era
una línea que ondulaba

en ese entonces
nada entendía
de este mundo
ni de sus muertes


PRIMER INTENTO

y si no me salvo
tal vez sea porque
no quiero hacerlo
porque el cielo me aplasta
en este intento de volar

porque me queda
muy grande
y la tierra
muy chica

porque el aire
me asfixia
y me aprieta
los pulmones

porque la vida
me pesa tanto
ana
tanto

que sólo veo
esa misma puerta
hacia el sur
que atormentó una vez
a un viejo ciego que conocí
en palabras


CUESTIÓN DE TIEMPO

entre el desorden
de lo cotidiano
me aferro
a las telarañas
del ángulo sudeste
de mi habitación

en ellas mecimos
nuestros mejores sueños

entre lo trágico
de la rutina
ese inhalar y exhalar
y así...
observo secretamente
el quehacer arácnido

y pienso en todo
el tiempo que
nos peinó las narices

mientras la araña
devora alguna que otra
quimera que no nos
permitimos

(de “Del cielo y del infierno”, 2003)


MEDIES
fue una catarsis
lingüe
la que consiguió
que pudieras
decir
todo
pero absolutamente
todo
en una palabra

(de “Soledades de papel”, 2004)


CIELOS DE RUTINA

ocurre lo de siempre

son las diez
de la noche

y la soledad
comienza a tejer
su nido
a costa mía

después me duermo
mientras pienso en
otro cielo posible
detrás de un cielo probable


HOY

mi único argumento
es esta sombra
que llevo
y traigo

quiero decir

también está
la arena
los alaridos
de espanto
el mar descalzo

pero hoy
particularmente
no me pertenecen


QUIMERA

entonces
soñaba con
peces de colores

con peces
para todos

(de “Exilios y otras cuestiones”, 2004)


EL ESPECTADOR

no era por rutina
que me encontraba
al final

tampoco hábito
esto de atisbar
hacia abajo

fatalidad
quizá

era contabilizar
imaginariamente
cientos de
kilómetros
depositados en los
ahora
quietos zapatos
de mis compañeros
de usanza del
colectivo

(de “Maneras de estar preso”, 2004)

CUANDO LA HUMEDAD LONGITUDINAL

y yo
sin poder explicarme
del todo
el por qué
de las cosas

como si el mero hecho
de traducir
al español
fuera el hecho
de traducir
al español

como si la única
compañía posible
fuera la de un termo
naranja
y un mate rojo

sobre todo teniendo
en cuenta que
te extraño

cuando los cuadros
de mis paredes
comienzan a despintarse

a chorearse por una humedad
longitudinal
que me carga
de impotencia
ante tal refriega

y que yo repaso
punto a punto
como queriendo
interpelar indicios
de esos tiempos
en los que no hacía más
que mirar por
la ventana


EN MI CAMA

casi
sin quererlo
invoco
la planicie

alguna
horizontalidad

y un extraño
prólogo
me trae un cielo
vacío
un alarido
que viene
desde el lugar
del sueño

y que escucho

giro entonces la cabeza
digamos
cuarenta grados
y descubro tus verticales ojos

comienzo así
a desentrañar tu
letargo

CUENTITOS A ISABEL

yo te hablaré
de un pescador
cuando la noche
te agobie

de un niño
que fue príncipe
de otro que se negó
a ser viejo

de mis aventuras
en las montañas
de la recurrente anécdota
de la cortina azul

del obstinado afán
de desentrañar
el tiempo

yo te relataré
historias
de las cosas
de esos días

de esos días
en que ya eras
incluso antes
de haber nacido

(de “El mundo según yo”, 2004)

LO QUE ME SIRVE

“…las flores están insoportables en el florero.”

Jaime Sabinés

de qué puede servirme
estimado jaime
que las flores estén
insoportables
en el florero

si yo no logro
tolerar
esta irritante
situación
de revolcarme
en la cama

pensándola lejos

imaginándola
con la única forma
de un chirrido
de dientes

de qué puede servirme
me pregunto
estimado jaime

de qué


TODO LO QUE NO ESTÁ

no aspiro a nada
añoro
tus bocanadas
de aliento

todo lo que no está

pero es así:
me dejo mojar
por las lluvias
de un abismo
que comienza
a abrirse
bajo mis pies

quisiera vociferar
mi inocencia
explicarle al mundo
que te extraño

y no hago nada
y me dejo vencer
y me debato entre
estas siempre mismas
cuatro paredes


NO CAIGAMOS

no caigamos

despleguemos
nuestras ramas
alas

dejemos que sople
que sople con furia

seamos excusa
de su último
recelo

no caigamos

gastemos los pies
los lápices
el papel

seamos pánico
de agujas
rostros
fuego candor

no caigamos

seamos cuatro
huellas
siempre

a pesar del mundo

BOTELLA AL MAR

y es de noche

y remuerdo
un depósito
de lágrimas

(pañuelo)

y pregunto
por tus risas

y me evado
y escribo mensajes
y tiemblo
mis últimos
gestos

y soy sólo sollozo
respiración

intento
y no me salvo

(de “Mi derecho a hablar”, 2004)